 |
 |
Ciudad de México 1968
Duración: 12 al 27 de
octubre de 1968
Deportes: 20
Participantes: 112 países, 5.516 atletas
Ganador: Estados Unidos (45-28-34)
Cuando Ciudad de México fue seleccionada en 1963 para acoger
los Juegos Olímpicos, las protestas llovieron por parte de distintas
delegaciones, preocupadas sobre los efectos de los 2.240 metros de altura
sobre sus atletas. Las dudas se despejaron en los propios juegos, donde
los mayores beneficiados fueron los atletas de velocidad.
La llama olímpica siguió el recorrido del primer viaje
de Cristóbal Colón a América, llegando finalmente
a las manos de Enriqueta Basilio, la primera mujer que enciende el pebetero
de la llama olímpica. La luz alcanzó para todas las delegaciones,
que por primera vez superaron la centena.
Uno de los que no asistió fue Sudáfrica, nuevamente marginado
debido a sus políticas segregatorias. El COI estuvo muy cerca
de readmitirlos, pero eso le habría costado un boicot de cerca
de 40 países. Con estas señales, se daba por entendido
que estos juegos serían un canal para expresar el descontento
contra el racismo.
 |
| Tom Smith y John
Carlos |
Así lo dejaron claro los velocistas estadounidenses
Tom Smith y John Carlos, que tras
ocupar el primer y tercer lugar en los 200 metros planos, compartieron
la cima del podio y, con su cabeza gacha, levantaron sus puños
con guantes negros durante la premiación. Su gesto les costó
la expulsión de la Villa Olímpica.
Pese a la envoltura política que marcó estos juegos, en
lo deportivo quedaron numerosos récords. Entre ellos, la increíble
marca de 8,90 metros en el salto largo de Bob Beamon.
No sólo superó por 55 centímetros la marca anterior,
sino que los jueces debieron buscar la forma de medir exactamente su
salto, que excedía las huinchas que poseían. Su marca
duró 22 años. Similar éxito tuvieron los registros
de Lee Evans en los 400 metros (20 años) y el
equipo de Estados Unidos en el relevo de 4x100 (24 años).
Las mujeres estuvieron bien representadas con la gimnasta checoslovaca
Vera Caslavska, quien estuvo escondida tres meses en su país
por ser contraria al régimen local. En su regreso a los juegos,
Caslavska cuatro medallas de oro y dos de plata.
Los controles antidopaje tuvieron a su primera víctima. El sueco
Hans-Gunnar Liljenwall, participante del pentatlón,
resultó positivo por exceso de alcohol. El escandinavo reclamó
haber sólo bebido un par de cervezas, algo no tan extraño
para atletas que participaban en deportes de precisión.
 |
| Richard Fosbury |
El salto alto también sufre una revolución,
con el estilo impuesto por Richard "Dick" Fosbury.
El estadounidense es el primero que ataca la vara de espaldas, una técnica
hasta hoy utilizada.
|
 |
|