Los vuelos del "Cóndor"
Lució las camisetas de Aviación, Colo Colo, Sao Paulo y la selección chilena. Hasta que pasó lo del Maracaná. Ahí se acabó su carrera como futbolista.

El estratega
En Brasil le abrieron los brazos. Incluso llegó a decir que lo trataban mejor que en su país. Entrenó arqueros y llevó a Sao Paulo a la Copa Libertadores.

Hablan sus colegas
"Un arquero moderno". "Me impresionó". "Fue un grande". Todas corresponden a afirmaciones hechas por arqueros, de los buenos que ha visto a la competencia local.


“El Arquero, aquel jugador también llamado portero, guardameta, golero, cancerbero, guardavallas, goalkeeper, en fin, de muchas formas se le conoce, sin embargo él es sólo uno, al igual que el número con el cual normalmente se le distingue en su camiseta, esa que ayer fue negra como la del árbitro pero que hoy acostumbra a ser de muchos colores, quizás bajo un afán que le permite consolar su soledad.

Dicen que donde él pisa nunca más crece el césped, está condenado a mirar el partido de lejos, sin moverse de la meta, aguarda a solas entre los tres palos su fusilamiento.

Él no hace goles. Está allí para impedir que se hagan, para evitar el gol que es la fiesta del fútbol, el goleador hace alegrías y el arquero las deshace, el aguafiestas.... El portero siempre tiene la culpa y si no la tiene igual se le condena”. (Extracto de “El fútbol a sol y sombra”, de Eduardo Galeano)




Contenido: Matías Gazitúa Diseño: Rodrigo Polidura