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¿Qué hizo cambiar el
carácter de Armstrong? Sin duda su enfermedad. El 2
de octubre de 1996 se le diagnosticó un cáncer
de testículos. Esto hizo cambiar al pedalero estadounidense.
A partir de entonces inició una espiral descendente
que parecía dejar una única salida: la quimioterapia,
la recuperación y, posteriormente, la metástasis
en el cerebro y en los pulmones.
Salir con vida tras esa experiencia provocó en Lance
Armstrong una metamorfosis radical. Cambió su cuerpo
y cambió su mente. El verse al borde del abismo hizo
de él un americano ya de por sí orgulloso y
seguro de sí mismo, un hombre ambicioso e invencible.
En un cuerpo mucho más fibroso y con una mejor musculatura
que antes, exhibía una fuerza física sólo
comparable a la mentalidad ganadora que demuestra.
En 1998 firmó contrato con el equipo profesional United
States Postal Service, con la idea de ganar la carrera más
importante del mundo: el Tour de Francia. Ya en Europa después
de un inicio incierto en algunas carreras y con algunos pensamientos
de renunciar y volver a la tranquilidad de Austin, una frase
que le decía su madre desde niño le retumbaba
en su cabeza: "Lance, tú no te das por vencido".
Era 1999 y el Tour estaba por comenzar, llegaba ahí
con la fama de haber vencido al cáncer, sin embargo
nadie le daba oportunidad de sobresalir en dicha carrera.
Pero Miguel Induráin la noche previa al prólogo
dijo: “Lance ganará”. |
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