“Nunca he sido un constructor importante ni aspiré a serlo; sigo siendo un artesano de provincia”, declaró siempre Enzo Ferrari.

La escudería Ferrari fue fundada en 1929 en Modena, con el objetivo de apoyar a los pilotos que formaban parte de la misma. El propio Enzo Ferrari había sido piloto con cierto éxito en Alfa Romeo, y sin duda la experiencia adquirida durante esta etapa le resultó de gran ayuda. En 1939 comenzó la producción de vehículos destinados a la competición bajo la marca Auto Avio Construzioni, siendo el primer modelo el 815, con un motor de 8 cilindros y 1.500 cc.
Don Enzo contó con un amuleto: el cavallino rampante. El emblema se remonta a 1692 cuando Amadeo II de Saboya creó el Regimiento Real del Piamonte. Fue usado en la Primera Guerra Mundial como distintivo personal del aviador Francesco Baracca, quien salió ileso al ser derribado su aparato de combate. La madre del piloto entonces le regaló el emblema a Enzo Ferrari para que le diera suerte en sus nuevos autos. Y fue así.

En 1943 se traslada la factoría a unas nuevas instalaciones construidas en Maranello. La fábrica debe ser reconstruida en 1946, ya que había resultado seriamente dañada durante la guerra. Ese año supuso un importante cambio para la compañía, puesto que ya se utiliza el nombre de Ferrari como marca, y es al año siguiente cuando se produce el primer Ferrari, el 125 S, que monta un motor de 12 cilindros y 1.500 cc.

Tras diversos cambios de nombre, no es hasta 1969 cuando se establece el nombre de Ferrari S.P.A como marca definitiva, de la que Fiat adquirió el 50% del capital, que más tarde aumentaría hasta el 90%, quedando el resto en manos de la familia Ferrari.

En 1988, cuando la sociedad cumplió 40 años, murió Enzo Ferrari. Pero la integración al grupo Fiat le dio vida eterna a la “scuderia roja”. En 1991 Luca di Montezemolo asumió la presidencia de Ferrari. Montezemolo fue un cercano colaborador de Ferrari durante mucho tiempo y había ocupado cargos de gran importancia dentro de la empresa y de la propia Fiat.

Nombres al mando de los volantes rojos hay muchos: Alberto Ascari, Juan Manuel Fangio, Phil Hill, John Surtees, Jackie Stewart, Clay Regazzoni, Ronnie Petterson, Mario Andretti, Carlos Reutemann, Niki Lauda, Gilles Villeneuve, Jody Scheckter, Didier Pironi, Mario Andretti, Patrick Tambay, Rene Arnoux, Michele Alboreto, Stefan Johansson, Gerhard Berger, Nigel Mansell, Alain Prost, Jean Alesi, Gianni Morbidelli, Ivan Capelli, Nicola Larini, Eddie Irvine, Luca Badoer y Rubens Barrichello.

Pero sin duda que Michael Schumacher, gracias a la tecnología, al perfeccionismo de las máquinas y a sus manos, es el hombre récord de la escudería.

Hasta la fecha, Ferrari ha conseguido trece títulos de constructores. A pesar de su trayectoria e importancia, el equipo italiano tuvo 20 años de malos resultados en los que no obtuvo triunfos ni en el campeonato de pilotos ni en el de constructores.

Esa racha que comenzó en 1980 terminó felizmente en 1999 con la corona de equipos que, a su vez, han mantenido en 2000, 2001, 2003 y 2004. Y en estos últimos logros Michael Schumacher ha tenido una responsabilidad innegable.