Detroit es testigo de la última novedad de Mercedes-Benz, el GLK Freeside, un conceptual con apuros, pues comenzará a venderse este mismo año como vehículo de serie.
La apuesta de la firma alemana es competir directa y duramente con el exitoso modelo de su compatriota BMW: el X3. De hecho, mide 4,52 metros, apenas 5 centímetros menos que el de BMW, un porte muy parecido al Land Rover Freelander 2 y al Honda CR-V.