Con un avance de 10 metros por minuto, el incendio causado por la negligencia de un turista avanzó como una ola de fuego sobre las copas de los árboles y matorrales. El paisaje se transformó y el hábitat de la fauna nativa fue desplazado a otros lugares en este parque creado en 1959 y que es reserva mundial de la biósfera desde 1979.
