| Nelly Miricioiu y la
rabia de Isabel El año
2001, la soprano rumana fue escogida para interpretar en Santiago el
papel de Isabel I de Inglaterra, en la ópera "Roberto Devereux",
de Donizetti.
Por Juan Antonio Muñoz
H.
Nelly
Miricioiu no siente tanta simpatía por Floria Tosca, la heroína
de Puccini. Aunque la canta bastante, no le gusta mucho ni ella ni su
música. La verdad esque la encuentra un poco "limitada",
aunque puede gozar cuando en escena se encuentra con un Scarpia que
entiende su parte y con un Cavaradossi que ama cantar. Pero como casi
siempre el Puccini de hoy se hace con fuerza y no con sensibilidad,
Tosca se le vuelve algo incómoda. "Entre tantas Toscas,
busco hacer la mía. Espero encontrarla algún día",
dice la soprano.
Algo parecido le sucede con el papel
que interpretó en el Teatro Municipal de Santiago: Isabel I de
Inglaterra (1533-1603), la reina cismática, que lidera un siglo
clave para las artes y las armas británicas.
Aunque el título de la ópera
es "Roberto Devereux" (1837) —en memoria del Conde de
Essex, amante de la soberana que terminó traicionándola
y que perdió la cabeza por la misma causa— la protagonista
de esta ópera de Donizetti (1797-1848) es la Regina.
Nelly Miricioiu tampoco está
segura de que un día llegue a amarla como personaje, pero no
porque la encuentre de posibilidades escasas:
"¡Es que pasa tanto tiempo
enrabiada! Elisabetta siempre está tensa y enojada. Es un enojo
sostenido el suyo. No digo que yo sea siempre dulce y es probable que
más de algo vaya a poner de mí en su retrato, pero enojada
no vivo el día entero".
—¿Ayuda la música
a seguir la tragedia y al personaje?
"Pienso que no. La música no ayuda a explorar a Elisabetta.
He estudiado bien la partitura y también he leído bastante
para comprender mejor sus motivaciones y poder escenificar el tipo de
mujer que fue. Luego, traté de poner todo eso sobre la música
y la verdad es que no calza. Donizetti creó una música
muy suave y dulce, ligera a veces, para exponer una tragedia de grandes
dimensiones. No está aquí el apoyo para manifestarla,
como sí sucede con Tosca".
—¿Conoce las apuestas de actrices como Glenda Jackson
y Bette Davis para este papel?
"Sí. Y también la última película,
"Elizabeth" (con Cate Blanchett). Davis y Jackson están
siempre enrabiadas y son caprichosas e inteligentes. Todavía
busco mi Elisabetta".
—¿Hay que olvidar algunos principios del belcanto
para este Donizetti?
"Los belcantistas son parte de mi vida. Bellini, del todo, especialmente
por 'Norma'. Con Donizetti el caso es diferente; suelo tener que adaptarme
a él. Lo único realmente difícil en 'Roberto Devereux'
es encontrar el equilibrio entre el acento musical, el acento de las
consonantes y de las consonantes que casi no se pronuncian para no desbalancear
el belcanto".
—Isabel I es un personaje complejo que, en cierto modo,
preside la famosa "Trilogía Tudor" de Donizetti ("Anna
Bolena", "Maria Stuarda" y "Roberto Devereux").
Una trilogía que, por lo demás, olvida la anterior "Elisabetta
al castello di Kenilworth" (1829). Lo digo porque no debe haber
sido fácil para el compositor poner en escena crudamente los
problemas de una casa real. Claro que Isabel era una reina enigmática
y no católica...
"(Se ríe). ¡Es cierto! Tuvo que ser valiente.
Creo que todavía permanece el misterio que habita en Elisabetta".
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