La primera vez que Mia Farrow apareció en pantalla, no firmó ningún contrato que validara su intervención. No es que fuera una producción ilegal, sino que Mia tenía sólo dos años y se interpretaba a sí misma en un film que mostraba a madres famosas con sus hijos modelando la última moda.
Su debut, consciente, ocurrió en 1959 cuando realizó un pequeño papel en la cinta “John Paul Jones”. A pesar de que su mínima intervención, al año siguiente le ofrecieron un protagónico. Mientras paseaba a su perro, un hombre la vio y se bajó de su auto para proponerle que fuera a las pruebas de selección de la intérprete de Lolita. Sin embargo, el entusiasmo de la niña se vio frustrado por la negativa de su padre.
En 1964, se reencontró con las cámaras gracias a su rol en la cinta “Los rifles de Batasi”. Ese mismo año la seleccionaron para ser la protagonista de la serie televisiva “Peyton Place”, en la que trabajó hasta su matrimonio con Sinatra. Por su interpretación en la serie, Mia obtuvo el Globo de Oro a la figura femenina más promisoria de 1965 y una nominación a mejor estrella televisiva el año siguiente.
Luego vino la película decisiva en la vida de Farrow, “El bebe de Rosemary” que dirigió Roman Polanski. La cinta, que se estrenó en 1968, no sólo implicó el mayor éxito laboral en la vida de Mia, además significó el fin de su matrimonio con Frank Sinatra. El cantante le pidió el divorcio luego que ella rechazara abandonar el rodaje para acompañarlo en el film “El detective”.
El mismo año que se estrenó la cinta de Polanski, Mia participó en otras dos películas. Al año siguiente, cometió el mayor error en su carrera, según ella: rehusó el papel de Mattie Ross en la cinta “El valor de ley”, del director Henry Hathaway donde participó John Wayne, Robert Duvall y Dennis Hopper. Mia rechazó la oferta para participar en “John and Mary”. La decisión tampoco fue tan mala, porque fue nominada al Globo de Oro a mejor actriz de musical o comedia por su papel en el film.
Desde 1971 hasta 1979, Mia participó en nueve películas, entre ellas “El Gran Gatsby” de 1974.
En 1982, “Comedia sexual de una noche de verano” inauguró el periodo de Mia como musa de los films de Woody Allen. “Maridos y esposas” cerró el ciclo en 1992.En todo ese tiempo, Mia protagonizó trece películas dirigidas y escritas por su pareja, y actuó sólo para él, salvo una intervención en “Supergirl” en 1984.
De su periodo como musa de Woody, Mia obtuvo tres nominaciones a los Globos de Oro como mejor intérprete de musical o comedia. El primero en 1985 por “Broadway Danny Rose”, el siguiente en 1986 por “La rosa púrpura del Cairo” y el último en 1991 por “Alice”.
Después de la etapa con Woody, sólo se han estrenado seis producciones cinematográficas en las que Mia ha participado. Sin embargo, ahora están en posproducción tres cintas en las que ella ha estado involucrada: “Fast Track”, “The Omen” y “Arthur and the Minimoys”. Además se prepara para filmar la película “The Last Unicorn”. Al parecer, Mia está despertando de su letargo.


