Los íconos del Pop Art
El movimiento que revolucionó el arte de los sesenta y
a todas las tendencias que le seguirían.
El usadísimo término "pop art"
hace referencia a la expresión inglesa "popular art"
propuesta en 1955 por Leslie Fieldler y Reyner Banham. El concepto se
refería a un amplio repertorio de imágenes de la cultura
urbana de masas, integrado por la publicidad, la televisión, el
cine, la fotonovela, los cómics, etc.
La célula del pop fue el Grupo Independiente (IG) del Instituto
de Arte Contemporáneo de Londres, fundado en 1952 y en el que destacó
R. Hamilton.
En 1956, la Whitechapel Gallery de Londres expuso un collage que ha sido
considerado como la primera obra pop: "Just
What is it that makes Today's Homes so Different, so Appealing?".
Y, aunque las primeras formulaciones aparecen en Inglaterra, su consolidación
fue un fenómeno típico estadounidense.
Una de las características del Pop Art y que permite su mayor comprensión,
es que recalcaba el carácter de rápido consumo, de sus obras.A
medida que se introdujo la imagen popular, los artistas se fueron desplazando
hacia la objetividad e impersonalización creativa. Por esta razón,
su inspiración se dirigió hacia los distintos medios de
masas desde un punto de vista formal, temático y creativo.
Con algunas modificaciones, el pop se apropió de técnicas
expresivas, inspiradas y probadas en los distintos medios de comunicación.
Todas ellas contribuyeron, desde los niveles sintácticos y formales,
a la concreción de la lectura inequívoca de las obras creadas.
La fotografía fue una de las primeras técnicas asumidas.
Inicialmente, servía para clasificar las imágenes representadas.
Sin embargo, con Hamilton, Blake, Paolozzi y los americanos Rosenquist,
Lichtenstein y Warhol, dejó de ser un modelo a
imitar con medios pictóricos para convertirse en un proceso donde
el artista controlaba el desarrollo mecánico de la obra.
En Dick
Tracy (1960), de Warhol, se formalizó
técnica e iconográficamente el cómic como pertinente
al pop. De 1961 a 1964 se convirtió en el tema principal de Lichtenstein,
quien estaba interesado en la estructura formal de la viñeta
aislada.
La composición de varias fotografías derivó hacia
el espacio cinematográfico. En este ámbito, la mayor influencia
sobre el pop fue ejercida por la escena, la secuencia o acción
compleja, aunque única.
El cartel publicitario fue el principal género visual estático
de la sociedad de consumo y, por ello, el que influyó más
en el pop. Reunía el inventario más sistemático de
las técnicas visuales.
También fue frecuente la alteración de imágenes en
relación a su contexto. Por ejemplo, la transformación de
obras de arte en imágenes populares, como las copias de Lichtenstein
sobre obras de Picasso, Cézanne o Monet. Este procedimiento dio
origen a la parodia o figura que retiene la forma o el carácter
estilístico de la obra primaria, pero la altera con un contenido
o contexto ajeno. Esta idea abunda en Rauschenberg y
Rosenquist.
Otra figura socorrida fue la supresión de elementos representados,
en el sentido que el espectador percibía la ausencia y podía
reconstruir el objeto ausente. La supresión se tradujo en la condensación
de una escena completa en alguno de sus elementos característicos.
Sin embargo, la técnica más socorrida fue la repetición
y seriación en lo que destacó Warhol a partir de sus serie
"Marilyn Monroe", "J. Kennedy", "Flores"
y otras.
Nuevos íconos
Las unidades temáticas del arte de la imagen popular se
relacionaron directamente con la masa y el consumo, agrupándose
en unidades simbólicas compactas, propias de cada sociedad. Para
ello, el pop elaboró una técnica próxima a la publicidad.
Así, las temáticas no fueron arbitrarias; su elección
estaba condicionada por los símbolos presentes en los medios de
comunicación.
Uno de los símbolos más usuales fue el del status de la
personalidad y de la posición social, autos, alimentos, viviendas
y confort doméstico trabajado por Hamilton, Rosenquist, Wesselmann,
Oldenburg, Lichtenstein, Segal, Rauchenberg y Warhol.
También fue frecuente la utilización de comerciales. Estos
se referían a todos los medios de publicidad y propaganda de los
productos que podían elevar el status social. Destacó en
ello Warhol con la sopa Campbell y el detergente
Brillo, entre otros.
No quedaron afuera los símbolos técnicos de la era tecnológica
(Paolozzi, Hamilton y Rauschenberg). Pero, sin duda, fueron los mitos
de masas los que tuvieron un mayor apogeo, debido a que el individuo de
la sociedad de consumo terminó por atribuir a un personaje determinado
la calidad de un héroe mítico que dependía directamente
del boom publicitario del momento.
El símbolo sexual fue introducido por el pop con gran fuerza. Su
temática respondía a la imposibilidad propia de la sociedad
burguesa de vivir y ver auténticamente el sexo. El objeto femenino
se integraba como algo abstracto, y la sexualidad se insertaba dentro
de la mecánica publicitaria.
Pese a las críticas que ha recibido el pop como movimiento, es
claro que ha sido la tendencia más decisiva en el desarrollo de
representación de los años 60. Sus lecciones a nivel de
lenguaje, así como el replanteamiento de la problemática
artística siguen operando en la actualidad.
Por Carolina Andonie Dracos
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