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Hablar
de comida indígena es hablar inevitablemente de la comida de
nuestros ancestros, ancestros que poblaron diversas zonas geográficas
del país y que se adaptaron a los elementos que ahí encontraron.
Por
ello podemos distinguir claramente la cocina Mapuche, Atacameña,
Rapa Nui, Aymará y Quechua.
Inevitablemente
quienes predominan son los Mapuches, ya que fue el pueblo originario
más numeroso y extendido de nuestra nación.
Los
cronistas hispanos, a través de sus escritos coloniales, definen
que la comida de los mapuches se basaba en una dieta compuesta principalmente
por vegetales, frutos y yerbas. La carne se obtenía principalmente
de animales domésticos y silvestres.
Guillermo
Toro, el destacado chef del restaurante Isla Negra, señala que
la “cocina mapuche, no tiene identificación, no tiene una
preparación lógica, no tiene un montaje como para poder
difundirla, ya que ellos aprovechan lo que tienen. Si un día
hay charqui, cocinan con charqui y si al otro día sólo
tienen pehuén, ese es el componente que determina el plato del
día”.
En
la actualidad la manera de preparar sus recetas sigue siendo la misma.
Lo único que ha variado forzosamente son los materiales que empelan
para sus preparaciones, ya que muchos de ellos se han ido extinguiendo
con el paso de los años.
El
mate, las papas, el piñón y los hongos como el llaullau,
el gargal y el changle siguen siendo parte de la actual dieta mapuche,
lo que perdurado durante varios siglos de historia.
La
fuerte presencia de los españoles también dejo su huella
en la gastronomía mapuche. La introducción del trigo,
arroz y fideos si bien modificó algunas de sus preparaciones
o bien, fue adaptada para ser parte de alguno de sus platos, pero no
generó un cambio drástico en sus tradiciones culinarias.
Como
recetas tradicionales se pueden destacar la Tortilla al Rescoldo, las
Empanadas de Digüeñes, el Curanto y las Alfish Iyagel, conocidas
por muchos como las arvejas tostadas.
La
comida atacameña tiene como plata carácterístico
la “Pataska”, término que deriva del quechua Phantaska
y que significa "grano de maíz preparado como mote reventado
al cocer".
Este
plato es un guiso picante, de maíz pelado con charqui, papa,
que una vez preparado resulta de aspecto similar a la carbonada.
La
gastronomía tradicional de Isla de Pascua se basa en pescados
y mariscos. El curanto es la comida típica de de Rapa Nui. Al
igual que los chilotes, éste se prepara en un hoyo cubierto de
piedras volcánicas. Para la cocción se emplean carnes,
de cerdos y aves de corral, y verduras como el camote y taro.
Sin
lugar a dudas, uno de los platos más conocido y degustados es
la langosta, que los buceadores nativos extraen del mar bajando a pulmón
libre hasta 20 metros de profundidad para sacarla.
Pero
fuera de este codiciado crustáceo, el atún y la sierra
hacen son también manjares muy apetecidos por los turistas. Dentro
de las especies locales también se encuentran la koreha (anguila),
el heke (pulpo), el pipi (caracol marino), el mahore y el titeve (pez
erizo).
Parte
importante de su dieta se compone de gran variedad de frutas, como las
más de 10 variedades de plátano, además de papayas,
piñas y guayabas.
Recetas
típicas de esta isla son el Umu Ta’o (curanto cubierto
con hojas de plátano) y el Po'e (budín dulce hecho con
harina, zapallo y plátano)
Para
el pueblo Aymará, al igual que para la mayoría de las
culturas andinas, la papa es el alimento central.
La
comida Aymará tiene un alto valor proteico. Además de
la papa podemos encontrar ingredientes como la quínoa, el charqui,
la harina de maíz y la carne de camélidos. La quínoa
es muy importante a nivel de consumo familiar ya que junto al maíz
es la base de la alimentación.
Según
sus tradiciones la cocina debe ser una preocupación de las warmi
(mujer) y abuelas. Los hombres, aunque con mucha menor frecuencia, también
participan cuando son casados y ancianos.
Típicos
platos aymaras son la Watia (curanto preparado en hoyo, pero tapado
con hojas de alfalfa, tierra y piedras) y el Ají de Gallina (cocción
de gallina con locoto).
La
cocina Quechua tiene como plato principal la Quiwilla, una planta que
entrega semillas negras y relucientes. Su equilibrado balance de aminoácidos
resulta de gran utilidad para la dieta. La harina se utiliza en la elaboración
de panes, tortillas, postres.
Según
versa la historia la quiwilla casi no sobrevive al tiempo de la conquista,
ya que al iniciarse Hernán Cortés, ordenó su destrucción.
Incluso amenazó con la muerte a cualquiera que la cultivara.
La misa suerte corrió la quinua. El motivo del desprecio de los
Españoles que llegaron a nuestras tierras y vieron estos granos
por primera vez, creyeron que era oro, por su color. Al darse cuenta
de que no lo era, fue tanta su decepción que la despreciaron.
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