Valparaíso fue la ciudad más beneficiada. En su testamento
dejó instrucciones precisas para que se iniciara la fundación
de un Museo de Bellas Artes en Valparaíso o Viña del Mar que
albergara su colección de 245 obras. Este museo se creó finalmente
en su propia casa del puerto luego de que el municipio de Valparaíso
la comprara en 1945. También donó para Valparaíso un
carro bomba y el dinero para la Escuela de Enfermeras de la ciudad.
Viña del Mar recibió el fundo El Olivar para ser usado como
Jardín Botánico Nacional y donaciones para crear una escuela
agrícola. Y Antofagasta fue premiada con el Colegio Yugoslavo y la
Bomba Croata.