Pero la parte más gratificante era, sin duda, el momento de ver la
obra finalizada. “Es ver la obra renacer. El barniz oxidado y la suciedad
tapaban mucho, había obras completamente oscuras. En el momento de
sacar el barniz aparecían cielos celestes y detalles sumamente atractivos,
perspectivas e incluso parte de la composición cubiertos por restauraciones
anteriores.”
El equipo a cargo del Proyecto Baburizza son profesionales formados en la
Universidad de Barcelona, Católica de Chile, Universidad de Chile
e Internacional Sek, bajo la dirección Héctor Quinteros Gálvez
de la Universidad Tecnológica Equinoccial del Ecuador, perteneciente
al staff de CREA desde el año 2000.
Aparte del trabajo de recuperación de las obras, se realizó una
documentación de la colección con registros fotográficos,
tanto en formato digital como de placas, fichas clínicas, exámenes
visuales, análisis científicos, históricos y estéticos.
“Hacemos un trabajo integral. Desde la intervención en la parte
tangible (material) de la obra que incluye marcos, bastidores y reemplazo
de bastidores en algunos casos, a la intervención del soporte, es
decir, de las telas y de la imagen”, explica el restaurador.“Es
un trabajo bastante inédito en Chile, sobre todo porque se ha restaurado
una colección completa de una sola vez. No hemos parado desde el 2001
hasta ahora.”
Dado a que el Palacio Baburizza aún no se encuentra habilitado para
recibir la colección, evaluada en 8 millones de dólares, las
obras se encuentran momentáneamente en el Senado de la república
las que ya están listas y las que están en su proceso final
en el taller de restauración de Crea.