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Dalí múltiple Dalí fue un artista multifasético. Además de la pintura se dedicó al cine, a la literatura, al teatro, incluso a la publicidad. Trabajó en ópera y ballet; en escultura y orfebrería. Mientras el artista vivió en la Residencia de Estudiantes, en Madrid, fue gran amigo de Luis Buñuel y de Federico García Lorca. García Lorca conoció a Dalí y a Buñuel en las tertulias del Café Alameda. El escritor se enamoró perdidamente de Dalí y lo acercó al mundo de las letras. En 1928 Dalí escribió el "Manifeste jaune", junto con Luis Montanya y Sebastia Gash.
En 1965 el pintor volvió a escribir sobre sí mismo, esta vez "El diario de un genio", una especie de retrato de Dalí desnudo, contemplándose con sumo deleite en el espejo ante el cual él mismo se sitúa. Su temática no se reduce a su vida personal, sino que incluye su pensamiento y filosofía. "El mito trágico de El Angelus de Millet", "Rostros ocultos" y "¿Por qué se ataca a la Gioconda?" -que recouila artículos escritos para la revista francesa Oui- son ptros de sus títulos.
En 1930 participó de otra producción de Buñuel: "La edad de oro". Dicho filme fue el primero en mostrar a un hombre "en el baño" y también inauguró el recurso de la voz en off. Habla de un hombre, que no logra reunirse con su pareja, se desquita pateando perros y cacheteando mujeres. Al final hace una apología al Marqués de Sade. La obra, de 63 minutos, fue censurada y sacada de circulación por más de cincuenta años poco tiempo después de su estreno. En los estudios Disney
"Destino" era el nombre de la película que tenía como objetivo revitalizar los estudios del ratón Mickey y superar a "Fantasía", el clásico animado. Para Disney, contar con el pintor surrealista -que había estando trabajando para Hitchcock- era una manera de potenciar la alicaída empresa. Para Dalí, una forma de exponer masivamente su arte. "Generalmente, los grandes cerebros para construir ideas no aparecen fácilmente. Es necesario buscarlos. Dalí no sólo es comunicativo, se atora con ideas, las bota como burbujas ", fue el comentario del norteamericano. Dalí llevaba a Gala al estudio y le dictaba el guión para que lo escribiera. La febril mente del catalán concibió a una pareja de amantes que danzan entre paisajes saturados de teléfonos petrificados, relojes derretidos, conchas y monedas. Deben luchar contra el tiempo, con hormigas que mutan en ciclistas y caras sonrientes que se transforman en jarrones. Como final, un ballet de juego de béisbol, en un templo mágico de amor que flota en el cielo. Pero a fines de 1947 las filmaciones se cancelaron abruptamente. Según algunos, el artista y el dibujante no coincidieron en el estilo de la cinta. Otros dicen que el catalán no avanzaba lo suficientemente rápido en la producción. Versiones más suspicaces culpan a Gala del fracaso del proyecto; y -la más probable- es que el dinero que demandaba la producción habría superado el presupesto original. Sin embargo, esto no significó el término de la amistad y Disney continuó visitando al loco artista. Incluso, antes de la muerte del dibujante, Dalí lo llamó para felicitarlo por el surrealismo que transmitía en "Alicia en el país de las maravillas". Después de 57 años guardada -incluso sin el cuidado necesario- la película de Dalí fue exhibida. El genio del catalán traspasóépocas y el filme mereció el gran premio al mejor corto del Festival Internacional de Melbourne 2003. Hasta después de muerto
Con ella, se cierra la trilogía surrealista que forman "Un perro andaluz" y "La edad de oro", primeras producciones de Luis Buñuel. La estética de la película abarca un proceso de la obra daliniana que comienza con "El gran masturbador" (1929), que marca su encuentro con Gala, hasta "Estación de Perpignan" (1965). Relojes blandos, huevos sin plato, el exhibicionismo femenino, imágenes paranoicas, panes gigantes, inválidos japoneses, jirafas en fuego o la estética del Art Nouveau son elementos que flotan en el ambiente de principio a fin en el filme. "El guión se corresponde con el momento más fértil de la pintura daliniana, en el que cine y pintura se fusionan casi bajo el influjo del método paranoico-crítico", dijo el director. Tributos cinematográficos
En la cinta, Buñuel cierra los ojos y empieza a ver la película que le hubiera gustado rodar sobre su juventud en Toledo con sus amigos, pero en la época actual. Los tres amigos buscan la mesa mágica del Rey Salomón, por las calles de Toledo atestadas de turistas japoneses. "Es una película que no tiene mucho que ver con la realidad", aclara Saura, quien fue amigo de Buñuel, homenajeado en esta cinta. |
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