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MICHELLE BACHELET
MICHELLE, UNA CANDIDATA CASI POR CASUALIDAD
Por Bernardita Ochagavía
Nunca lo pretendió. Tampoco lo buscó. Pero
aceptó el desafío, aunque con pocas ganas. "Mamá
tú me conoces, tú sabes que yo nunca he tenido
interés, pero como están las cosas tengo que
responder a la petición de la gente y del partido",
le dijo a su madre, Ángela Jeria.
Su candidatura ha dado que hablar, su estilo ha sido un fenómeno
y su credibilidad y carisma, lo más destacado entre los votantes.
Su vida es la historia de una muchacha que debió sobrellevar
el exilio, la muerte por torturas de su padre durante el Gobierno Militar,
el fallecimiento de su hermano y la responsabilidad de ser mujer en
un mundo de hombres.
Sietemesina y con sólo 1 kilo 800 gramos de peso al nacer,
Bachelet permaneció su primer mes de vida en incubadora. "Tenía
la piel con escamitas, especialmente en los pliegues, como si no se
hubiese formado bien, pero después creció como una niña
normal y muy sana", relata su madre, la arqueóloga de 79
años, Ángela Jeria.
Su único hermano, Alberto, cinco años mayor, fue su
compañero de juegos, su protector, aunque la diferencia de edad
muchas veces los distanciaba en intereses y actividades. Sin embargo,
los unía la música y el gusto por el canto. Tardes completas
las dedicaban a cantar, "hacían dúos, tocaban guitarra,
cantaban todas las canciones de esa época, de Los Chalchaleros
o de Los Cuatro Cuartos", recuerda Jeria.
Fue esa cercanía y complicidad con "Betito" , como
lo llama cariñosamente Ángela Jeria, la que la derrumbó cuando
se enteró de su muerte, a consecuencia de un infarto masivo
al corazón cuando tenía 54 años de edad.
Viajes en carpa por Chile eran las escapadas favoritas de la familia
Bachelet Jeria durante las vacaciones. A ellos se sumaban amigos, primos
y familiares más cercanos. Todos en patota, "éramos
un grupo muy unido", admite con nostalgia y lágrimas en
los ojos Ángela.
Una cazuela reponedora
Por herencia materna, Michelle Bachelet es hasta hoy una gran nadadora.
Jeria durante su juventud fue atleta y campeona de natación
infantil, pasión que conserva hasta hoy. "Nosotros éramos
una familia de nadadores y Michelle es muy buena nadadora, tiene mucha
resistencia. Hasta hoy yo me levanto a las 7:30 en el lago Caburgua
y nado un buen rato", señala.
Nombre completo: Verónica
Michelle Bachelet Jeria
Fecha de nacimiento: 29 de septiembre de 1951.
Estado Civil y número de hijos: Separada,
tres hijos: Sebastián, de 27 años; Francisca, de
21 y Sofía, de 12.
Estudios básicos
La enseñanza básica la realizó en Quintero, Cerro Moreno,
Antofagasta y San Bernardo, siguiendo las destinaciones de su padre (general
de la Fuerza Aérea), mientras que la mayor parte de la educación
media la hizo en el Liceo Nº 1 Javiera Carrera. Luego, estudió Medicina
en la Universidad de Chile y se especializó en pediatría y salud
pública. También hizo un curso sobre estrategia militar en la
Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (Anepe),
donde obtuvo una beca de perfeccionamiento para estudiar por un año
en el fuerte McNair en Washington.
Profesión: Médico cirujano pediatra
Trayectoria:
- 1994-1997: Asesora de la Subsecretaría de Salud.
- 1996: Candidata a concejal por Las Condes
- 1998: Participa en el Comité Central del Partido Socialista e integra
la Comisión Política.
- 1998-1999: Asesora del Ministerio de Defensa.
- 1999: Encargada electoral de la campaña de Ricardo Lagos
- 2000-2002: Ministra de Salud durante el Gobierno de Ricardo Lagos.
- 2002-2004: Ministra de Defensa durante el Gobierno de Ricardo Lagos.
- 2005: Candidata presidencial de la Concertación
Filiación política: Socialista
Religión: No profesa, es agnóstica
Uno de los lugares favoritos de la ex ministra de Defensa del Presidente Ricardo
Lagos es Tunquén, V Región, donde se "desenchufa",
toca guitarra y se va a nadar. Aprovecha además de leer, otra de sus
grandes pasiones que por la falta de tiempo no puede realizar con frecuencia. "Antes
leía muchísimo, ahora lee otras cosas, ja ja ja", bromea
Jeria.
Aunque se cuida en el peso, Michelle come de todo y le gusta mucho
cocinar. Comerse una cazuela después de volver de una gira,
cansada, es su mejor remedio y casi una necesidad. Pero también
le gusta el pastel de choclo, los mariscos, el pescado, los porotos
granados. "Es bien chilena, pero también le gusta la comida
sofisticada", confirma su madre. Los dulces, en cambio, no la
apasionan, "en esta casa nunca se ha comido mucho dulce",
agrega.
Pero no todo es comer. Cuando su agenda se lo permite se da el gusto
de cocinar. Sus especialidades son las sopas, una ensalada de arroz
y un pollo a la china, que lleva champiñones, cebollines, dientes
de dragón y soya. Todo lo anterior acompañado de un rico
vino, ojalá blanco, o una cerveza cuando hace calor.
Su lucha con los kilos viene desde 1978 cuando nació su primer
hijo, Sebastián. "Con la segunda de nuevo subió y
con la última de nuevo", explica su mamá, quien
asegura que su hija nunca fue "rellenita", al revés,
siempre delgada.
Si se trata de la salud, Jeria es tajante en descartar los rumores
que hablan de un frágil estado de salud de Michelle. "Ella
tiene una capacidad de trabajo increíble. Yo la veo bien de
salud. Una persona de mala salud es incapaz de llevar ese ritmo",
enfatiza.
Los rumores comenzaron a circular luego de que a fines de 2003, Bachelet
fuese operada de un aneurisma cerebral que preocupó a su entorno.
La detección fue casual y la operación resultó un éxito.
Posteriormente, debió permanecer algunos días en reposo
por un resfrío mal cuidado que se complicó y se transformó en
neumonía. "Más no hay", sentencia Jeria.
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