
El cavallino comienza a rugir
La exitosa historia de la Scuderia Ferrari en la Fórmula 1 comenzó a tejerse en 1950. Ese año, en el Grand Prix de Mónaco, el 125
F1 conducido por Alberto Ascari finalizó en segunda posición, como vislumbrando que Ferrari y el podio de vencedores se convertirían en grandes amigos.

La Scuderia había sido creada oficialmente en 1929 por Enzo Ferrari, pero su trabajo era asistir a los vehículos de competición de Alfa Romeo. Recién en 1940, Ferrari construyó su primer modelo de carreras, el 815 (8 cilindros, 1,5 litros), aunque sólo disputó las Mil Millas de ese año, ya que la Segunda Guerra Mundial suspendió las competencias.
Ferrari es la única escudería que ha participado en todos los campeonatos mundiales de F1 que se han realizado. Fue un argentino, José Froilan González, quien obtuvo la primera victoria en esta categoría para la casa italiana, en Silverstone 1951, en el 375 F1.
El primer título mundial de pilotos lo conquistó al año siguiente Ascari. Con el 500 F2, Ferrari ganó todas las carreras de ese año, menos Indianápolis, por lo que en 1953 repitieron la dosis y conquistaron su segundo título, marcando además el récord aún imbatido de 14 triunfos consecutivos.
Pese a sumar otros dos títulos, la década terminó mal para Ferrari. En 1958 dos de sus pilotos perdieron la vida en competencia, y otro más, Mike Hawthorn falleció en un accidente automovilístico, poco después de haber conquistado el cuarto título de la escudería.
En 1961, Ferrari sumó su quinto campeonato, pero además obtuvo su primer título de constructores, gracias al trabajo de Phil Hill y Wolfgang von Trip, quien tuvo un fatal accidente en la penúltima fecha matando además a una docena de espectadores.
En 1964 se repetiría el doble triunfo, ahora con John Surtees conduciendo un 158 de 8 cilindros. En los últimos dos GP’s de esa temporada, Ferrari compitió junto con el equipo privado NART (North American Racing Team) y pintó sus autos blanco y azul, en protesta contra las autoridades deportivas italianas, que no les permitían homologar un nuevo tipo de motores de carrera.
Tras ese título, vino un largo período de sequía para los italianos. Pasaron 11 años antes de retornar al primer lugar, en 1975, con Niki Lauda ganando cinco GP’s. Ferrari ganó también el título de constructores con el 312T.
1976 pudo ser el año del bicampeonato, pero el trágico accidente de Lauda en Nürburgring dejó en mal pie a la escudería que sólo conquistó el título de constructores. Al año siguiente, Lauda retornó con gloria: ganó su segundo campeonato y dio a Ferrari el tercer título de constructores consecutivo.
Ferrari cerró esa década con un nuevo triunfo, esta vez de Jody Scheckter en 1979. La evolución del 312T4 le dio grandes satisfacciones a la escudería italiana, que ese año se quedó con los dos primeros lugares del campeonato (el segundo fue Gilles Villeneuve) y con el sexto título de constructores.
