Historia

De la mano de Enzo

El nacimiento de la marca Ferrari se remonta a 1929, cuando su fundador, el italiano Enzo Ferrari, formó la "Scuderia Ferrari" para patrocinar a pilotos aficionados de Módena, una pequeña ciudad ubicada al norte de la península.

Il Commendatore, como era conocido Enzo, comenzó su vida automovilística a los 21 años cuando se inició como piloto de pruebas para Fiat en la ciudad italiana de Turín. En 1920 el patriarca de la casa italiana se cambió a trabajar con Alfa Romeo, donde entrenó a varios pilotos y compitió con éxito hasta 1938, cuando oficialmente fue contratado por como jefe de su departamento de carreras.

En 1940, tras enterarse de los planes de la compañía para absorber su amada Scuderia y tomar control de su trabajo en la competición, abandonó Alfa Romeo. Dado que tenía prohibido por contrato fabricar autos de competición que llevaran su nombre, Enzo bautizó la Scudería brevemente como Auto Avio Costruzioni Ferrari, que aparentemente fabricaba maquinaria y accesorios para aviones.

En 1943 la fábrica Ferrari se trasladó al pequeño pueblo de Maranello, que con sus poco más de 16 mil habitantes la ha alojado desde entonces. Un año más tarde, en plena Segunda Guerra Mundial, fue destruida tras un bombardeo, siendo reconstruida en 1946, fecha en que se comenzaron a fabricar por primera vez autos bajo la marca Ferrari.

Así, en 1947, ya estaba listo el 125 S, el primer auto diseñado y construido que llevó la marca Ferrari. Movido por un motor V12 de 1,5 litros, hizo su debut el 11 de mayo de ese mismo año en el circuito de carreras de Piacenza, aunque su primera victoria la consiguió 14 días después en el Gran Premio de Roma.

Aunque era reacio a ello, Enzo construía y vendía sus automóviles para financiar la Scuderia. Mientras sus hermosos e increíblemente veloces vehículos se ganaban rápidamente una reputación gracias a su calidad, el ex piloto de carreras mantuvo una aversión por sus clientes, pues sentía que la mayoría de ellos estaba comprando sus autos por el prestigio y no por sus prestaciones.

En 1969, Fiat adquirió el 50% de Ferrari -en 1960 ya había comprado una parte cuando la empresa se transformó en una sociedad de accionistas-, y además acordaron que al fallecer Enzo, Fiat se quedaría con otro 40%. El 10% restante sería para Piero Lardi, el hijo que Il Commendatore tuvo fuera de su matrimonio y que ingreso a Ferrari en 1966. Esta forma de propiedad se mantiene hasta hoy.