Luche

Aunque los juegos chilenos no están orientados
a un sexo en particular, el luche es practicado mayoritariamente
por mujeres.
Básicamente el juego consiste en dibujar en
el suelo un diagrama constituido por una serie de rectángulos,
cada uno de ellos con un número en orden correlativo,
en cuya parte final se dibuja un semicírculo,
que es la meta. El número de casilleros es variable,
aunque generalmente se emplean diez.
Las jugadoras, dos o más, poseen "tejos",
hechos de madera, piedra, semillas, o cualquier otro
material que tenga el peso adecuado y una forma más
o menos circular. El tejo es arrojado por la persona
a la cual le toca jugar, hacia la casilla marcada con
el número uno.
Para sacar el tejo hay que acercarse a la casilla donde
está saltando en un pie, recogerlo, y volver
al lugar de inicio. Luego se lanza hasta los números
sucesivos, y siempre se vuelve haciendo una cuenta regresiva.
Si el tejo no cae en la casilla correspondiente es el
turno del siguiente participante.
Algunas casillas reciben el nombre de descanso, al
igual que en la final, donde se pueden apoyar ambos
pies.
Además, en la zonas caracterizada por un cuadro
o un rectángulo dividido en dos, y que generalmente
ocupa los números centrales, el participante
debe saltar con las piernas abiertas, colocando cada
pie en los triángulos laterales que se forman.
Se pierde cuando el tejo no cae en el casillero que
le corresponde o bien, al pisar con ambos pies los casilleros
donde no está permitido.
El juego termina cuando se completa la primera vuelta
o puede repetirse pero agregando cada vez algún
grado de dificultad mayor para llegar al casillero final.
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