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cueca, descendiente directa de la zamacueca, llegó
a Chile en 1825 con el Ejército Libertador que venía
del Perú. Los ritmos y cantos encontraron aceptación,
con lo que el baile se difundió rápidamente.
Al principio la cueca se interpretaba en las sociedades
más elegantes con guitarras y arpas, pero con el tiempo
se folclorizó llegando a los sectores más populares
donde se tocaba con la tradicional guitarra y se acompañaba
cantando. Lentamente el nombre de zamacueca fue desplazado
por la cueca chilena o sólo cueca.
Aún no existe una teoría certera acerca
del origen de los ritmos y sonidos del baile. Es más,
hay tres teorías diferentes. Algunos dicen
que la cueca es de origen indígena, otros que
proviene de los españoles y finalmente están
los que sostienen que hay influencias africanas.
Lo interesante de la cueca es que no tiene una sola
manera de ser interpretada, sino que cuenta con una
amplia variedad que en su gran mayoría ha sido
influenciada por la geografía de Chile y los
diferentes pueblos de norte a sur. Hay nueve clasificaciones:
Nortina, Criolla, Campesina, Valseada, Larga, Cómica,
Robada, Porteña y Chilota.
Aunque la cueca ya lleva sonando desde el siglo pasado,
recién el 18 de septiembre de 1979, según
Decreto No. 23, se determinó que fuera la danza
nacional de Chile.
Las letras más bien tristes y melancólicas
de la cueca se contraponen al zapateo animoso de los
bailarines. Mientras los intérpretes marcan
el paso con golpes acompasados sobre la caja de la
guitarra o el arpa, la pareja comienza el tradicional
baile. Se dice que éste es similar a la danza
que hace el gallo para aparearse con la gallina. Una
suerte de lucha amorosa entre el hombre y la mujer.
Antes de comenzar el baile, el huaso se acerca a una
mujer, le ofrece el brazo y ambos se pasean por la
sala con un pañuelo en sus manos. En un momento
determinado se ponen de frente y el hombre comienza
con un zapateo tranquilo, moviendo simultáneamente
el pañuelo brazo en alto. La mujer por su parte
hace ademanes que huye de su pareja, pero éste
la vuelve a su lado bailando alrededor de ella. Como
respuesta, la mujer comienza a coquetearle levantando
ligeramente la falda con la mano izquierda mientras
que con la derecha sigue moviendo el pañuelo.
En ese momento el huaso comienza a agilizar el zapateo
para finalmente terminar abrazando a su pareja antes
de arrodillarse frente a ella.
Clásicos inmortales,
cuecas choras y para paladares cuequeros más
tradicionales. De la forma que sea, nuestra canción
típica no puede estar ausente de estas celebraciones.
Para saber de qué estamos hablando, acá
ofrecemos algunas cuecas, desde Los Chileneros hasta
Los Huasos Quincheros. Le vienen a cualquier asado.
Guaton
Loyola
El Rodeo
Los Parecidos
Yo vi a dos Taitas
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