SU VIDA
El último día
Carlos Gardel murió en un accidente
de aviación en la ciudad colombiana de Medellín el
24 de junio de 1935, un día después de su última
actuación en Bogotá como parte de una gira iniciada
en Puerto Rico y Venezuela y que debía seguir en Panamá,
Cuba y México.
El 4 de junio llegó al puerto colombiano
de Barranquilla, donde se presentó en el Teatro Apolo. De
allí viajo a Medellín y luego a Bogotá. El
23 de junio de 1935 ofreció en el auditorio de una radio
en Bogotá su última actuación. Al día
siguiente, poco antes de las tres de la tarde, el avión que
lo llevaba, un F-31, chocó sus alas contra otra aeronave
que esperaba en la pista, cuando apenas empezaba a levantar vuelo.
Al choque siguió una violenta explosión
y un incendio, que consumió parcialmente a doce de los quince
ocupantes de las dos naves, azuzado por el combustible que los dos
trimotores almacenaban en sus alas. Junto a Gardel murió
el autor de las letras de muchos de sus tangos, Alfredo Le Pera.
La tragedia ocurrió ante miles de personas que acudieron
para aclamarlo. Apenas una semana antes se había presentado
en el teatro España de la ciudad.
Tras el accidente el gobierno colombiano ordenó
una investigación. El reporte original emanado de las autoridades
señala como causa un fuerte viento que corrió por
el aeropuerto Olaya Herrera e hizo que los aviones F- 31 y Manizales
chocaran en la pista a las 14:58 locales, según el voluminoso
sumario de nueve cuadernos y 285 folios guardado, como un tesoro,
en una vitrina de la Administración Judicial del departamento
de Antioquia, cuya capital es Medellín.
Incluso se sabe como estaba vestido Gardel
en el momento de su muerte: traje oscuro, sombrero gris, abrigo
color café, bufanda y chaleco, como puede leerse en el sumario
sobre el accidente registrado en el juzgado segundo de Medellín.
El acta de levantamiento dice que Gardel fue "hallado boca
abajo y pisado por las válvulas de uno de los motores. Tiene
una cadena de oro sin reloj, como especie de pulsera en una muñeca.
Colgada de la ropa una cadena con unas llaves y una chapita que
tiene una leyenda así: Carlos Gardel, Jean Jaures 735, Buenos
Aires... Junto al cantante y quemadas en los bordes se encontraron
las partituras originales de 'Cuesta abajo'".
Pero muchos amantes del tango en Colombia todavía
discuten las otras hipótesis. Una de ellas habla de una rivalidad
entre los pilotos, que pertenecían a compañías
enfrentadas comercialmente, y otra incluso alude a un enfrentamiento
que llevó al piloto Ernesto Samper Mendoza a perder el control
de la aeronave.
Varias personas han mencionado graves incidentes
en el avión, e incluso algunos disparos por disputas entre
los tripulantes. Según una de esas versiones, Alfredo Le
Pera, que era el productor, había hecho cantar a Gardel en
un estadio al aire libre y con mal sonido, lo que había motivado
protestas del público. Eso afectó a Gardel, que decidió
separarse de Le Pera. Ambos discutieron, Le Pera sacó un
arma y disparó, pero en vez de pegarle a Carlos, el tiro
dio en la nuca a l piloto del avión, que quedó sin
control.
Gardel fue sepultado en el cementerio de San
Pedro, en Medellín, pero tras las gestiones de Argentina,
que reclamó repatriar los restos, el Presidente Alfonso López
(1932-1936) dio la autorización para que se hiciera el traslado.
De Medellín el cuerpo de Gardel fue despachado el 17 de diciembre
de 1935 en tren hasta el pueblo de La Pintada y de allí cruzó
las montañas andinas a lomo de mula, llevado por un grupo
de arrieros. Pero un accidente ocurrió poco antes de que
llegaran a Riosucio, cuando algunas de las mulas se desbarrancaron
y dejaron al descubierto los documentos en que costaba el nombre
del cadáver ilustre.
La noticia corrió de boca en boca y
cuando el cortejo entró a Riosucio ya era vox populi.
Se organizó un homenaje que incluyó discursos y hasta
la declaratoria como hijo ilustre del poblado. Tras el homenaje,
el cuerpo fue embarcado en un camión hasta la ciudad de Armenia
y de allí de nuevo en ferrocarril hasta el puerto de Buenaventura
sobre el Pacífico. El recorrido por la región cafetera
contribuyó a alimentar el mito de Gardel y creó un
gusto por el tango que aún perdura en la región.
En Buenos Aires el cadáver fue velado
en el estadio Luna Park. Al lugar asistieron, entre otros, la actriz
Libertad Lamarque y los músicos Agustín Magaldi, Francisco
Canaro y José Razzano. "Era una multitud impresionante.
Algunos habían venido de diversas provincias argentinas,
otros de Uruguay y Paraguay. Al día siguiente la multitud
acompañó al féretro caminando hasta el cementerio
de Chacarita, adonde la gente estaba subida a los árboles,
a los monumentos y a las otras tumbas para poder ver algo",
recuerda Cristina Razzano, hija del primer socio musical del astro.
Hasta ahora, la tumba de Carlos Gardel en el cementerio de Chacarita
es un sitio de peregrinaje donde muchos lo veneran con devoción
casi religiosa.
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