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El fallido complot que pudo haber cambiado la historia
Si el bombazo de julio de 1944 hubiese matado al Führer,
la II Guerra y hasta la Guerra Fría pudieron haber sido
distintas.
Tim
Hames / The Times / Londres
Uno de los más importantes acontecimientos de la Segunda
Guerra Mundial cumplió el año pasado su sexagésimo
aniversario. Fue el 20 de julio de 1944 cuando el conde Claus
von Stauffenberg y sus aliados en la conspiración casi
tuvieron éxito en su intento de matar a Adolf Hitler
y, de haber sido así, habrían cambiado el curso
de la historia del siglo XX.
Los detalles del complot son extraordinarios. Un gran número
de altos oficiales del ejército alemán se vieron
implicados o sabían de él. Se ha dicho que este
complot era el decimoctavo y último intento interno para
remover a Hitler del poder.
Pero la mala suerte y la confusión lo hicieron fracasar.
El conde Von Stauffenberg colocó un maletín que
contenía una bomba bajo una mesa adyacente a la de Hitler,
mientras el Führer presidía una reunión en
una sala de conferencias de Wolfsschanze (la "Guarida del
Lobo") en Rastenburg, Prusia Oriental. Von Stauffenberg
salió de la sala, escuchó la explosión
y se dirigió a Berlín, donde sus colegas, incluyendo
al general Friedrich Olbricht y al general en retiro Ludwig
Beck, debían apoderarse de la sede del Comando Supremo
y poner fin al régimen nazi.
Pero uno de los oficiales en la reunión le dio accidentalmente
un golpe al maletín, poniéndolo detrás
de un enorme bloque de roble que protegió a Hitler de
la explosión. Si la bomba no hubiese sido movida es seguro
que habría muerto. |
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