Hitler, un protagonista que la historia quiere olvidar

Odiaba a las judíos y defendía la superioridad de la raza aria. Tuvo un origen humilde, pero su oratoria y métodos de terror lo encumbraron en el poder. Aquí, la historia del hombre que tras hundir a Europa en la guerra estuvo a punto de dominar el mundo.

En un ensayo sobre Adolf Hitler escrito en la revista “Time” por el premio Nobel de la Paz, Eli Wiesel, éste contó que redactaba con miedo y temblando. “Esto porque, a pesar de que está derrotado, a pesar de que está muerto, este hombre es aterrador”, explicó.

Personaje relevante del Siglo XX, Hitler, el Führer (guía), ocupa su lugar en la historia como protagonista de uno de los periodos más oscuros, sangrientos y perjudiciales de la humanidad, con un legado cuyas consecuencias resintieron sus enemigos y también quienes lo siguieron en su irrefrenable aventura por acumular poder.

A sesenta años de su muerte, su figura sigue siendo motivo de discusión y análisis, porque no es fácil entender cómo, pesar a su origen modesto, llegó a trepar tan alto como para embarcar a su país en una aventura bélica que casi termina con la aniquilación total.

Adolf Hitler nació en 1889 en Braunau am In, pequeña aldea cercana a la frontera alemana, en lo que en esa época era Austria Hungría.

Fue el modesto hijo de un inspector de aduanas, Alois Hitler. Su formación educacional fue más bien escasa y desde pequeño mostró inquietud para convertirse en pintor. Pero fracasó en ese intento, pues fue rechazado en la prueba de ingreso a la Academia de Bellas Artes de Viena.