La propaganda, el arsenal con que Hitler conquistó a los alemanes

“Fue nuestra arma más afilada” dijo Joseph Goebbels –ministro de propaganda- para destacar la importancia que el Führer dio a la comunicación persuasiva para alcanzar el poder.
Por Andrea Fuenzalida



La forma en que se organizaron las campañas de manipulación colectiva fue un aspecto fundamental en el desarrollo de los acontecimientos de la primera mitad del siglo XX, durante la Segunda Guerra Mundial.
La fértil acogida que tuvieron los planteamientos de Adolf Hitler, provocó finalmente el Holocausto judío, el cual es la evidencia más impresionante de los resultados que puede traer el uso de la propaganda.
Este hecho es considerado como el nacimiento de esta herramienta, uno de los métodos más poderosos en la movilización ideológica de nuestros tiempos.

Dos claves para el éxito

Hitler, un simple cabo de ejército, autodidacta y sin profesión, reconoció su don natural para la oratoria y lo supo explotar como un elemento clave para lograr sus objetivos. Alguna vez comentó: “Cuando hablo, necesito estar al frente de una multitud que me escuche. En una pequeña rueda de amigos nunca sé que decir. Desilusionaría a todos”.