Frases de Jaime Guzmán
“Creo más indispensable que nunca reforzar nuestra convicción de que, después de Dios, nos debemos a Chile, qué tanto nos significa en su pasado y de cuyo futuro tendremos que responder -en forma anónima, pero no por ello menos real- ante las generaciones que vengan. Cuanto podamos tener que sufrir y perder por el bien de Chile, hay que tomarlo como un signo de la Providencia y como el necesario sacrificio que entraña el cumplimiento del deber”. (Carta dirigida a su madre, fechada el 29 de agosto de 1973)
“A través de nuestra historia el profesorado ha sido un artífice decisivo del espíritu cívico y de la homogeneidad de nuestro pueblo, que enorgullece a Chile. En medio de estrecheces materiales y, a veces, de rigores de lejanías territoriales, el profesor chileno ha hecho honor al verdadero apostolado de su vocación, acaso sólo comparable en su profundidad a la del auténtico sacerdote o médico.
Por experimentar en la docencia universitaria la actividad más gratificante de mi vocación temporal, admiro a quienes destinan su vida entera a enseñar. Y quisiera que estas líneas llevaran a otros chilenos a valorarlos cada vez mejor y como se merecen”. (La Segunda, 16 de octubre de 1982)
“Quizás la más dañina de todas las repercusiones de una intervención exagerada y discrecional del Estado en la economía, consiste en que ella estimula la corrupción de toda la actividad pública”.
(La Segunda, 24 de agosto de 1984)
“Considero evidente que un hecho deja de ser de la vida privada si sus repercusiones comprometen claramente valores sociales o públicos significativos. En efecto, no toda la vida privada de las personalidades públicas pierde su derecho a la intimidad, como algunos han afirmado. También los hombres públicos merecen respeto a su privacidad. Sin embargo, me parece innegable que el ámbito de ésta se les reduce". (Ercilla, 6 de junio1984)
“Considero que el Presidente Pinochet es una de las personas con quien Chile tiene una mayor deuda de gratitud. A pocos meses de que se aleje del Mando Supremo, deseo reforzar especialmente mi lealtad y aprecio hacia su persona (…) Me declaro pinochetista, y a mucha honra". (El Mercurio, 19 de noviembre de 1989)
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