No sólo del pop o la ópera viven las cantantes. En el jazz chileno ha habido una buena cantidad de ellas. De hecho, el más importante de estos artistas a nivel mundial es una cantante. Y se llama Claudia Acuña

La estrella
Durante dos años cuidó abrigos en la guardarropía del famoso Blue Note neoyorquino. Una década después era aclamada en el escenario del mismo club. Fue entre el 14 y el 19 de junio de 2005. Una semana completa de horario estelar para la más exitosa artista del jazz chileno de todos los tiempos. Su impacto a nivel internacional no se compara con ningún otro músico del género. Y sus discos con Verve así lo acreditan: Wind from the south (2000) y Rhythm of life (2002). A ellos se suma su tercera placa, producida por el sello independiente Maxjazz, Luna (2004), presentaciones masivas en festivales en cuatro continentes y una recordada gala en el Teatro Municipal de Santiago, en agosto de 2004.

La clásica
Mucho más que una cantante de jazz. La maestra Inés Délano es una cantante en toda su dimensión. Estudió canto lírico, hizo bolero, tango, canción popular y jazz. En 1969 fue invitada como lady crooner en el grupo dixie Santiago Stompers. "En esa época estaba obligada a cantar standards a gran velocidad", recuerda desde su estudio, donde hace décadas que enseña técnicas de canto y manejo del cuerpo.

La Billie Holiday chilena
Es una categoría de la que Rita Góngora no ha podido desmarcarse nunca. Ella reconoce la influencia de Lady Day en su canto, mucho más cercano a la expresividad abierta de los sentimientos que a las técnicas vocales. Apareció en el jazz chileno en 1965, siendo apenas una veinteañera, en el trío de Roberto Lecaros. Siguió vinculada a la bossa nova (como luego también lo hizo una hoy retirada Margarita Schmidt) y después de un largo silencio regresó al jazz junto al grupo Seis a la Dixie y como voz solista. Tras 40 años de carrera está a punto de editar su primer álbum.

La Ella Fitzgerald chilena
Si en los años 60 hubo una Billie Holiday criolla (Rita Góngora), tenía que estar además la Ella Fitzgerald nacional. Y tamaña responsabilidad cayó en la estrella de la Nueva Ola, Luz Eliana. Tal vez por esa pertenencia al pop, esta cantante no brilló tanto en los clubes de la época ni se le recuerda como cantante de jazz. Tocó en los 80 con el grupo Conexión: Patricio Ramírez (saxo alto), Carlos Vera (vibráfono), Sammy Domínguez (contrabajo) y Waldo Cáceres (batería)