Una de las familias más numerosas en el jazz actual blande en sus manos el instrumento-símbolo de esta música. Nombres, fotografías y descripciones para tener en cuenta

Alguna fue vez llamado "el genio oculto del jazz chileno”. Una expresión para nada exagerada sobre este saxofonista alto de ideas inacabables. Alfredo Espinoza es ídolo en París y en Buenos Aires, donde esculpió su propia estatua sin tener mayor noción de lo que hacía. En Santiago poco a poco llega al pedestal que debiera ocupar. Una figura superior, integrante de la Retaguardia Jazz Band, a quien se puede escuchar como solista dos veces por semana en El Mesón Nerudiano.

Desde 1960, Patricio Ramírez no ha parado de tocar el saxofón alto. Fue solista de los primeros grupos modernistas (The Six & Seven y Nahuel Jazz Quartet) y atravesó las décadas superando modas y estilos. Militancia ascendente. Anote: Swing and Company, Tiempo de Swing, Hamilton Big Band, Conexión, Pentágono, Kámara y su proyecto más significativo: Nexus, grupo fundado en 1986 y por donde han pasado prácticamente todos los músicos de los 80 y 90.

Tiene 77 años, tocó jazz y música tropical desde los años 40 en los Diablos del Jazz, los Swing Kings y Los Caribe, alternando los saxos alto, tenor y soprano. Acaba de ganar un fondart que le permitirá editar su primer disco (con el sello Vértice), "como Dios manda”, dice. Lidera distintos cuartetos, en sus actuaciones luce un traje a la medida a la usanza de las orquestas populares y desde la solapa de su chaqueta pende una efigie del Ratón Mickey.

Su estudio es una factoría de talentos. Por alguna extraña razón casi todos sus alumnos de saxofón son las estrellas del jazz actual. Esa razón extraña es que Aldana conoce el lenguaje jazzístico que debe hablar este instrumento. Hijo de Kiko Aldana (baritonista de la Orquesta Huambaly), Marcos despuntó con el grupo Cometa en los 80. Ahora prefiere no tocar en vivo sino formar solistas. Y su hija Melissa es el último de los exponentes del saxo tenor.

Fue uno de los benjamines del antiguo grupo UV6, surgido al alero de la Universidad de Valparaíso y comandado por el trompetista Sergio Acevedo. Hoy actúa como saxofonista alto en el nuevo grupo-insignia del puerto, el Moncho Pérez Cuarteto.

Se inició estudiando en los años 80 en la escuela de Roberto Lecaros y pronto pasó a acomodarse en el lenguaje del swing orquestal y sobre todo en el latin jazz. Actualmente integra la fila de cañas en la Los Andes Big Band (del trompetista Santiago Cerda) e Irazú (del saxofonista Raúl Gutiérrez), y además tocar para el conjunto latino del baterista Felipe Candia.