Su origen es latino y es millonaria, una mezcla poco común para las mujeres.
Nacida en un duro barrio del Bronx, el 24 de julio de 1969, Jenny Lynn Lopez responde, claramente, al estereotipo de la chica que tiene que ganarse su espacio a punta de trabajo y esfuerzo, dos principios que sus padres le inculcaron desde pequeña.
Su padre David, un experto en informática, y su madre Guadalupe, una profesora que trabajaba en una guardería, hicieron todo lo posible por traspasar a sus tres hijas, Lynda, Leslie y Jennifer, las tradiciones del país de sus orígenes, Puerto Rico.
Jenny asistió a un colegio católico, Baruch Collage de Nueva York, donde tuvo la oportunidad de desarrollar todas sus aptitudes artísticas, pese a lo tradicional que era. Todas las Lopez heredaron de su madre el gusto por la música, razón por la que creaban sus propias producciones que presentaban a amigos del barrio. Siendo el inglés su lengua materna, J Lo no aprendió español hasta que tuvo que rodar "Ananconda".
Sin embargo, J Lo sentía una inclinación especial hacia el baile, cuestión que la llevó a realizar una mini gira local por la gran ciudad con toda su clase de baile, a la edad de 7 años.
Decidida a seguir esa carrera, consiguió, primero, una beca para estudiar en una academia de danza de Nueva York y luego, a los 16 años, un papel secundario en la película "My little girl".
La gran oportunidad le llegó un año después cuando ganó un casting de selección del cuerpo de bailarinas para el espectáculo "Fly girls" de Rosie Pérez. Después vinieron otros papeles en series de televisión, como "In living color", lo que le valió que algunos productores se fijaran en ella y la convencieran de mudarse a Los Ángeles.
En los primeros años de su carrera profesional se concentró fuertemente en la actuación, pero, tras protagonizar, en 1997, "Selena" la biografía de una famosa cantante asesinada, J Lo retomó su gusto por la música y se propuso grabar su primer disco que salió a la venta en junio de 1999, "On the 6".
Tras una serie de aciertos y desaciertos en el cine, Jennifer López se ha hecho un nombre como la actriz latina mejor pagada del momento y se calcula que su fortuna personal alcanza los varios millones de dólares.
Éstos no sólo tienen su origen en los taquilleros films que ha protagonizado, ni en sus discos pop súper ventas; también recibe ingresos por su marca de ropa deportiva que ella diseña con la firma "J.Lo" desde 2001, a los que suma accesorios, zapatos, joyas y perfumes y su restorán en Los Ángeles, "Madre´s".