-¿Cuál era el argumento que defendía Chile para alegar soberanía sobre Laguna del Desierto?
El fallo del tribunal arbitral británico y la demarcación que acordaron los dos países. Y la demarcación señalaba claramente eso para Chile. Ahora, Laguna del Desierto al fin se viene a conocer desde el punto de vista geográfico en el año 1936, pero conocimientos geográficos posteriores no invalidan el fallo.
Esos eran los principales argumentos, aparte del poblamiento chileno, títulos entregados, incluso reconocimientos en mapas argentinos y todo tipo de temas de carácter administrativo. Cómo se movían los pobladores, cuáles eran sus marcas, quiénes eran los jueces competentes.
-Si los argumentos chilenos eran tan sólidos, ¿por qué primó finalmente
la posición de Argentina?
Bueno, porque Argentina se tomó la Laguna del Desierto. Derechamente se la tomó, y se la siguió tomando durante todo el proceso de arbitraje. Entonces es muy difícil que árbitro latinoamericanos se atrevieran a hacer algo distinto.
Es una situación de toma de hecho. Durante todo el proceso arbitral ellos siguen haciendo caminos, haciendo actos de presencia parlamentaria, con gobernadores en el lugar.
La verdad es que se produjo tal presión que era muy difícil que árbitros latinoamericanos se atrevieran a sacar de ahí a los argentinos.
Es una larga secuencia en la cual Chile no defiende sus derechos. Entonces los árbitros claramente tenían las señales de que Chile estaba sometiéndoles algo a lo que, desde el punto de vista gubernamental, no le tenía un gran aprecio.
