-¿Por qué Chile aceptó ir al arbitraje sin exigir que los argentinos se retiraran de la zona en disputa? Finalmente, esto pudo derivar en que los árbitros se sintieran presionados a favorecer a los argentinos que ya de hecho ocupaban el lugar.
Esta dirección es interesante para los efectos de determinar por qué la sumisión al arbitraje en definitiva era inevitable e impostergable. Chile venía reclamando por distintos medios a Argentina la ocupación de este territorio discutido por parte de ciudadanos argentinos.
No hay que olvidar el asesinato del teniente Merino, que fue consecuencia de una avanzada de tropas de carabineros chilenos en la región hace una parte que evidentemente estaría en la parte más discutida para Chile.
Donde se produce el asesinato del teniente Merino fue en una parte que estaba más al sur de Laguna, que era la parte respecto de la cual Chile tenía menos derecho.
No hay que olvidar que en todos esos terrenos colindantes con Laguna Chile también, en otra época, había otorgado concesión de tierras a favor de nacionales, pero al final eso sencillamente había ido siendo abandonado por desinterés de los chilenos.
En cambio, por, el lado argentino empezaron con muchos años de antelación, no olvide usted que lo del teniente Merino se produjo bajo el gobierno de Frei Montalva, o sea que las tierras ocupadas por argentinos, lo estaban por lo menos a 30 años cuando se vino a determinar el arbitraje.
Y si no se hubiese resuelto aquello, gradualmente habría ido ocupándose
más y más por Argentina, de manera que ese argumento, en la práctica,
es un argumento que viene a justificar por qué Chile resolvió en
esa época el arbitraje junto con la solución de los otros problemas.
-El ex Presidente Aylwin dijo que la historia lo juzgará por este caso, ¿cómo cree que la historia lo juzgará a usted como canciller que formó parte de ese gobierno?
Le voy a contestar con toda tranquilidad. Usted comprenderá que a estas alturas nunca he tenido yo obcecación ni pérdida de tranquilidad. Tengo la absoluta tranquilidad de juicio más profunda acerca de que la cancillería en general actuó con una serenidad y con una profundidad en todos esos procesos, pero enorme.
Quiero decirle una sola cosa, durante los cuatro años del régimen de Aylwin, nunca, y lo digo sin temor a ser rebatido, nunca hubo relaciones con los países vecinos que se trizaran siquiera.
Las relaciones con Bolivia, con Argentina y con Perú han estado en el mejor momento para Chile durante ese proceso que en otros procesos aún posteriores.
En el último tiempo han habido dificultades con nuestros vecinos, y ahora se están tendiendo a mejorar esas relaciones.
Yo creo que si se quiere hacer un análisis histórico, con un sentido de Justicia, de lo que fue el gobierno de Aylwin desde el punto de vista internacional, yo me atrevo a decirle categóricamente que es difícil que haya un periodo posterior o anterior en que Chile haya podido llevarse con sus vecinos en términos mejores y de recíproco entendimiento en cada una de las materias.
Tengo la absoluta convicción de que fue una gestión extraordinariamente exitosa.
-Pero, ¿no tiene alguna autocrítica sobre Laguna del Desierto?
Bueno, siendo casi majadero para abordar el problema, creo que tal vez pudo haberse analizado más a fondo la proposición que se nos hiciera en el nombramiento de los árbitros, pero debo decirle de que yo defiendo el problema de los árbitros latinoamericanos...yo me preocupé de ver de que en este caso de Laguna del Desierto, la cancillería actuó con singular preocupación, y el equipo que tuvo a su cargo la defensa y los intereses de Chile, fue un equipo de extraordinaria capacidad.
