Chile quería resguardar su soberanía en la zona y envió una
avanzada de cinco carabineros que fueron recibidos a balazos por una tropa
de más de 90 gendarmes argentinos.Frente a una envejecida unidad policial de Puerto Aysén, en la XI Región, la placa de un busto señala: "En Homenaje al teniente de Carabineros Hernán Merino Correa, fallecido en los trágicos sucesos de Laguna del Desierto".
Es uno de los pocos homenajes que existen en Chile -aparte de los que tiene Carabineros- en el que se rescata la figura de este joven uniformado, asesinado a balazos por gendarmes argentinos en uno de los episodios más críticos de la disputa por la soberanía de Laguna del Desierto.
El hecho ocurrió hace casi 40 años, el 6 de noviembre de 1965, en territorio que en aquella época era considerado chileno y que después pasaría a ser controlado por Argentina, luego de una desfavorable negociación del gobierno de Patricio Aylwin que culminó en 1995.
La historia del teniente Merino es recordada por Carabineros como un ejemplo de heroísmo, porque intervino en un episodio en el que los efectivos chilenos eran claramente inferiores en armamento y número ante los argentinos.
La situación marcó uno de los periodos de mayor tensión
entre Santiago y Buenos Aires, que en aquella época intentaban encontrar
una salida diplomática a las diferencias limítrofes en el sur.
En Santiago, encabezaba el gobierno Eduardo Frei Montalva (1964-1979), mientras su contraparte argentina era Arturo Illia Francesconi (1963-1966).
La sucesión de hechos que culminaron con la trágica muerte del teniente Merino tuvo su comienzo en octubre de 1965, con la denuncia del colono Domingo Sepúlveda, quien llegó hasta el retén de Lago O'Higgins para denunciar que una patrulla argentina lo había amenazado en su propiedad.
Los gendarmes argentinos lo habían conminado a que se presentara a la ciudad de Río Gallegos para normalizar la supuesta presencia ilegal en lo que los efectivos trasandinos consideraban que era territorio argentino.
