Guillaume Jullian
Hernán Marchant
Cristián Boza
Claudio Vásquez

¿Por qué el proyecto fracasa?

Pasaron dos cosas. Primero, el grupo se desarticuló. Esto porque todo venía de un instituto que inventamos el año 75 o 76, en plena dictadura, porque las escuelas de arquitectura no nos daban trabajo. Entonces decidimos hacer nuestro propio instituto, el Centro de Estudios De La Arquitectura, CEDLA, donde por razones de otra índole contábamos con cierto capital, ya que éramos de oficinas que construían mucho y teníamos capacidad para financiar algunos temas.

Y aquí surge la génesis de la idea de construir la casa de Le Corbusier, por el año 1977. Ahí se empezaron a hacer las gestiones con cierta lentitud, porque no había ningún apuro.

Luego se produjo una situación puntual que llevó a que se desarticular el instituto, ya que las universidades decidieron invitarnos de vuelta a las aulas. Y todos volvimos y el instituto desapareció.

El otro punto, pero que no le íbamos a hacer caso, es que cuando la presidenta de la Fundación Le Corbusier visitó Chile y supo de la idea, empezó a poner la cantidad más gigantesca de problemas para la construcción de la casa.

Entonces, la verdad es que nos empezamos a desanimar. Yo insistí con la idea del terreno que habíamos visto, incluso estuve a punto de comprarlo junto a otro arquitecto, pero finalmente todo quedó en nada, porque el grupo desestimó la ubicación del sitio: lo consideró muy lejos de Santiago en ese entonces, ¡profundo error!, porque ahora estaría a sólo una hora y media de Santiago.


¿Insistiría nuevamente con el tema?

Yo nunca he perdido la esperanza de que finalmente se haga. Si yo me pongo las pilas… yo tengo un terreno súper bonito en Los Vilos, esa casa está emplazada en un terreno de 3 hectáreas y media, que además comparte con un parque de esculturas.

El terreno tiene características muy similares a las del terreno de le Corbusier, entonces siempre he pensado que en el algún momento se podría dar la situación de construir la casa de Le Corbusier.

No puedo decir que estoy trabajando actualmente en ello, pero fue tanto lo que me atrajo en su momento, que el hecho de que no resultara me dejó con un sabor amargo.