
Ni siquiera me dieron el título en ese momento, se
lo dieron a mi hermana que lo fue a buscar a después.
Y me fui a París con la idea de trabajar con él.
Pero antes de llegar a París hice mi
travesía. Viajé para poder prepararme, porque
venía de Valparaíso con un cierto tipo de
mentalidad ‘libresca’, todo lo que yo conocía
estaba a mi alrededor, pero nada más. Entonces dije
‘voy a viajar durante un año, y después,
cuando ya esté más o menos maduro, voy a ir
a golpear la puerta de Le Corbusier’.
Partí por el norte, fui a Holanda,
Bélgica, a Alemania, de ahí a Italia. Bajé
a París cuando sentí que estaba listo y cuando
ya se me había acabado la plata.
Cuando terminé mi peregrinaje a través
de todas las cosas de Le Corbusier, le mandé una
carta contándole por que yo quería trabajar
con él y unos dibujos míos que había
hecho cuando pasé por Venecia.
La cuestión es que una vez que llegué
a su taller, me hizo pasar a su pieza, me dijo que desgraciadamente
no me podía dar trabajo, porque tenía la oficina
completamente ocupada, pero que iba a pensarlo.
Llegué en un momento en que él
había puesto fuera de la oficina a todos los dibujantes
que tenía. Me dijo que encontraba que estaban muy
viejos, que ya habían hecho la experiencia y que
tenían que ir a hacer experiencia afuera. Un poco
como que los echaba.
Entonces me dijo que éste era un secreto
que no quería que se lo contara a nadie, y me anunció
‘usted va a venir a trabajar conmigo, pero no diga
nada’. Cuando volvimos de vacaciones había
cambiado las chapas de la oficina y ya nadie de los antiguos
podía entrar. Yo me quedé con él solo
y estuve cerca de ocho meses como el único dibujante.
Y ahí empezó todo esta historia.
Entremedio yo tomé algunos proyectos, uno que estaba
terminando en Chandigarh y poco tiempo después me
llamó a su oficina y me dijo, mire Jullian voy a
hacer el primer edificio en Estados
Unidos, y posiblemente el único, y usted se va
a encargar. Imagínese, yo venía saliendo de
la Católica de Valparaíso, venía sin
ninguna experiencia especial, pero me las arreglé
y terminé ese proyecto con él, junto con el
apoyo de un arquitecto que estaba trabajando desde Harvard,
José Luis Sert.
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