Guillaume Jullian
Hernán Marchant
Cristián Boza
Claudio Vásquez


Se supone que hay una carta donde Matías Errázuriz le hace observaciones a Le Corbusier del proyecto. Esta misiva la tiene un arquitecto chileno que vive en París y que a mí no me las quiso mostrar. Se supone que existe, yo no la he visto, no sé si será verdad, pero dice que está.

Era obvio que si le llagaban unos planos incompletos, que si además la persona que tenía que tomarlo no lo hacía, la casa iba a tener ciertas dificultades. Por otra parte, en el contrato que se firmó se comprometía un pago de 15 mil francos, que como parámetro, para él no debe haber sido muy atractivo, porque por cada conferencia cobraba seis mil francos.

¿Qué pasó con las peticiones que realizó Matías Errázuriz?

Además está ese asunto, con las expectativas del proyecto que llegó. Porque Le Corbusier fue en 1929 a hacer charlas sobre sus teorías de la arquitectura moderna. La casa no era una representación de los principios que Le Corbusier planteaba en sus conferencias, sino que era más vernácula, además no incorporaba las columnas de mármol que había en el lugar y que fueron solicitadas por Errázuriz, a pesar de que Le Corbusier intentó trabajar con ellas en sus primeros esquemas.

Desde el punto de vista espacial la casa es absolutamente moderna, tiene un gran salón, un altillo a doble altura, está muy abierto el horizonte y tiene, arquitectónicamente, un carácter marcadamente moderno. Pero el aspecto exterior es de una línea diferente.

La casa que finalmente Matías Errázuriz construyó es como una especie de mezcla entre estos primeros esquemas, que surgen de las conversaciones con Le Corbusier en el hotel de Buenos Aires y lo que finalmente mandó desde París. Esta obra la desarrolló posteriormente Carlos de Landa, que es la casa que está construida ahora en el terreno de Zapallar.

A raíz de estos antecedentes yo concluyo que la casa no se construyó antes, porque con la información que llegó no se podía construir. Y segundo, que no había nadie que pudiera desarrollar lo que Le Corbusier mandó.