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Beatificación de Teresa de Calcuta:
Por primera vez, el Papa no pudo leer la homilía

El Mercurio, lunes 20 de octubre de 2003

Fuentes del Vaticano aseguran que los remedios sólo le ayudan por unas dos horas y tienen varios efectos secundarios.

Juan Pablo II pasa junto a los miles de fieles que ayer se congregaron en la Plaza de San Pedro para asistir a la beatificación de la Madre Teresa de Calcuta. Pese al cansancio, el Pontífice saludó a los presentes. Foto:ASSOCIATED PRESS

CIUDAD DEL VATICANO/AGENCIAS.- El Papa Juan Pablo II apareció cada vez más cansado ayer a lo largo de la ceremonia de beatificación de la Madre Teresa de Calcuta y con numerosas dificultades para hablar. Esto lo obligó, por primera vez en la historia de su pontificado, a no poder leer ni siquiera una parte de la homilía.

La ceremonia, que empezó a las 10 de la mañana hora local, se extendió por dos horas y media, durante las cuales el Pontífice se fue apagando y sus palabras, las pocas veces que se escucharon, eran incomprensibles. Al término de la ceremonia, el Papa hizo una señal con la mano para ser retirado rápidamente y su rictus era de dolor.

Según fuentes vaticanas bien informadas, el tratamiento del Parkinson le hace cada día menos efecto y actualmente las medicinas "lo alivian sólo por unas dos horas". "Las medicinas provocan efectos secundarios indeseados, tanto en el aparato digestivo como en el respiratorio", comentaron las fuentes.

Su médico personal, Renato Buzzonetti, de 74 años, quien sufrió una ligera indisposición durante la misa de ayer, pero que regresó rápidamente a la plaza, ha consultado a numerosos especialistas de todo el mundo, entre ellos de Italia, Francia y Estados Unidos, para intentar detener el avance de la enfermedad.

Crecen las dudas
Los miles de fieles ayer en Roma aplaudieron al Papa, al igual que el centenar y medio de cardenales presentes en la ceremonia. El mismo Pontífice ya les había dicho el sábado que pretende cumplir fielmente su servicio a la Iglesia "hasta el último respiro", despejando las dudas sobre su futuro como Papa y negando que considere renunciar.

También en Nueva Delhi hubo muestras de alegría por la nueva beata.

Aunque la gran mayoría de los cardenales no se han pronunciado sobre una eventual renuncia y algunos, como el purpurado africano Bernardin Gantin, dijeron que los papas "no se jubilan, ya que son elegidos para ser servidores de por vida"; otros, como el cardenal argentino Jorge Mejía, mostraron su preocupación afirmando que si el Parkinson acaba bloqueando toda la capacidad de habla "será un problema muy serio".

Mejía agregó que si Juan Pablo II llega a quedar completamente mudo, se plantearía el tema de la renuncia. Sus palabras levantaron una polvareda. El cardenal Mario Pompedda, prefecto de la Signatura Apostólica, aseguró que la dificultad de palabras no cuenta y que no ve problema alguno mientras pueda expresarse por escrito.

El problema se presentaría - precisó- "si la incapacidad de hablar estuviera acompañada de la incapacidad de pensar". Entonces la cuestión sería grave, subrayó.

De todas formas, Juan Pablo II se prepara para celebrar mañana martes el noveno consistorio de su pontificado, en el que nombrará a 30 nuevos cardenales.

Ciudad de la alegría festeja

Miles de personas rindieron un emocionado homenaje ayer en toda India a la Madre Teresa, beatificada en El Vaticano pero considerada ya una santa en el país de Gandhi, en particular en Calcuta, donde consagró 50 años de su vida a los más pobres.
Numerosas misas y manifestaciones tuvieron lugar en las ciudades de Calcuta, Nueva Delhi, Bombay o Kerala (sur).

"Es un día de gran alegría, no sólo en Roma, sino también en Calcuta, donde la Madre Teresa ayudó a los pobres, enfermos y moribundos", explicó el padre Joseph Maliyackal, que presidió una misa especial en Calcuta.

"La Madre Teresa fue mi inspiración para servir a los demás", explicó Debashis Das, un hindú. Es un "símbolo de armonía en comunidad", añadió el musulmán Mohammad Ismail.