Términos y condiciones de la información © El Mercurio S.A.P.
Reflexiones seleccionadas del libro Orar

Santidad

La santidad no consiste en llevar a cabo cosas extraordinarias.
Consiste en aceptar con una sonrisa lo que Jesús nos envía.
Consiste en aceptar y seguir la voluntad de Dios.

Sentir disgusto algunas veces es algo muy natural.
La virtud, que a veces adquiere dimensiones de heroicidad, consiste en ser capaces de sobreponerse al disgusto por amor de Jesús.
Éste es el secreto que descubrimos en la vida de algunos santos: su capacidad de ir más allá de lo meramente natural.
Esto es lo que ocurrió a san Francisco de Asís.
Una vez, que tropezó con un leproso totalmente desfigurado, retrocedió de manera instintiva.
Al instante se sobrepuso a su disgusto y basó aquel rostro totalmente desfigurado.
¿Cuál fue el resultado?
Francisco se sintió inundado de un inmenso gozo.
Se sintió dueño por completo de sí mismo.
Y el leproso prosiguió su camino dando gloria a Dios.