
Jack
Kerouac: El rudo escritor estadounidense, el mismo
que alguna vez fuera un diestro jugador de fútbol americano,
es uno de los más célebres representantes de
la generación Beat, que marcó a fuego a los
jóvenes estadounidenses de los 60.
La mayoría de los miembros de la generación
Beat (entre ellos Allen Ginsberg, William Borroughs, y otros)
manifestaban abiertamente el consumo de sustancias entre las
que la marihuana y el alcohol ocupaban un lugar preponderante.
Kerouac es autor de obras célebres como “En el
camino”, “Los vagabundos del Dharma”, “Los
subterráneos” o “Big Sur”, entre
otras. En todas ellas hay directas referencias al consumo
de cannabis.
Leopoldo
García Panero: Poeta español. En palabras
de Cristián Warnken, “Es uno de los pocos poetas
videntes, de una lucidez y delirio como no se había
visto en la poesía española de los últimos
años”.
También considerado un “poeta maldito”,
García Panero estuvo de paso en Chile en noviembre
de 2004, cuando deslumbró con su obra, su excéntrica
personalidad y sus lecturas públicas, en las que poco
se entendió lo que hablaba.
Debido a diversas alteraciones siquiátricas (surgida
de una infancia muy sufrida y del consumo de estupefacientes),
García Panero vive en un sanatorio en las Islas Canarias
(España).
Entre su vasta obra poética, García Panero ha
dedicado uno de sus poemas al cáñamo:
La canción de amor del traficante de marihuana
"...y la gente buscaba las farmacias
donde el amargo trópico se fija."
F.G.Lorca
Y para qué morir si en los barrios adonde el carmin
sustituye a la sangre
nos dan por 125 ptas. algo que según dicen es un sucedáneo
(de la miel aunque a veces contiene pestañas ahogadas
en ella que hay que separar cuidadosamente antes de usarla
¡una pata de pájaro por veinte duros! OCASIÓN
el hueco que tanto necesitábamos para meter en él
nuestra enorme (cabeza y en el espacio de dos horas no oir
más que el ruido que ella (misma produce (algo así
como un río de lodo)
qué es lo que esperan, qué es lo que esperan
para (desenterrar los pedazos de vidrios de colores que la
tierra se ha (tragado o los caramelos que al pasar por sus
intestinos se convierten (en algo nada grato al tacto, al
gusto y al olfato o los perros con que jugábamos en
la esquina mientras los (autos al pasar nos llenaban de barro
todo en fin, las flechas y verbenas y todo por tan poco precio,
señores, por tan poco precio un viejo Arlequín
bailará en sus pupilas una serpiente con muletas anidará
en ellas un viento, quizás, lo reconozco un poco cansado
y con ganas (de irse a su casa tratará de limpiarle
a Ud. los ceniceros y todo por tan poco precio, señores,
por tan poco precio).
|