
Entonces nuevamente vamos a criminalizar a la pobreza por
las condiciones sociales que se han hecho en relación
a que droga, pobreza, juventud, delincuencia y muerte, son
eslabones que están íntimamente vinculados y
casi se ha establecido una relación causal entre ellos.
Es precisamente una especie de “trilogía”
a la que se refiere el senador Orpis
Yo conozco lo que piensa Jaime y en algunas oportunidades
hemos tenido la posibilidad de debatir. Pero básicamente
una de las principales dificultades de este problema, es que
los planteamientos que se han hecho en torno al tema de las
drogas, en particular en el de la marihuana, pero en general
de todas las drogas, es que inclusive la construcción
de los datos estadísticos y epidemiológicos
se hacen desde una determinada militancia. Entonces el poder
dar cuenta de una construcción de la historia de las
drogas que abandone esa militancia que descansan sobre factores
más bien morales, es muy complicado.
Hay diferentes modelos que pretenden orientar las políticas
sobre el tema droga y estos modelos están basados en
supuestos, que difieren significativamente unos de otros.
Estos supuestos, que subyacen en gran parte de las políticas
vigentes, y que determinan lo que se hace y lo que no se hace
en materia de control, todo en lo que es tratamiento y prevención,
más bien dicen estar diseñadas o basadas o sustentadas
sobre modelos racionales y construidos sobre datos empíricos
y estadísticos. Entonces claro, Orpis te puede decir
"yo tengo las estadísticas que dicen todo lo contrario
de las estadísticas que te puede mostrar el senador
Ávila", por ejemplo.
Entonces desde el punto de vista técnico, de alguien
que lleva un trabajo concreto de muchos años, como
desde la reflexión desde el mundo académico,
nos damos cuenta que ese tipo de debates le hace pésimo
al país.
Lamentablemente lo que nos falta es más ciencia y menos
emoción. Tenemos que entender que, por decirlo así,
“ambos bandos” quieren lo mejor para las personas.
Aquí no hay una descalificación en el sentido
de que alguien tiene motivaciones perversas, de maltrato o
en fin. Lo que nos interesa fundamentalmente es dar cuenta
de las condiciones actuales de vida de las personas. Dar cuenta
de una realidad. Hoy día tenemos un porcentaje significativo
de personas que por diversas y complejas razones se relaciona
con la marihuana. Conocemos datos de lo que hace la marihuana
en la vida de la gente. Por un lado en términos epidemiológicos,
que da cuenta de que la mayoría de las personas en
ciertos tramos etáreos cuando tiene garantizadas ciertas
felicidades y ciertas estructuras, básicamente no pasa
de ser una experiencia transitoria que después se desvanece
en la vida.
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