
Sin embargo también hay que dar cuenta de un porcentaje
minoritario, pero significativo e importante y relevante de
personas que encuentran en la droga respuestas y compensaciones
a unas preguntas y unas carencias que han sido cruciales en
su vida y en ese caso la droga deja de ser el problema pero
pasa a ser una muy mala solución a esos problemas,
y cuando la droga se transforma en solución, es porque
tenemos problemas.
Entonces ninguno de los dos ámbitos es en términos
puros y estrictos tiene la razón. La vida se define
en una gama de grises de donde en primer lugar, nuestra propuesta
es sacar a las drogas desde el dominio de lo penal y colocar
el tema de las drogas en el dominio humanista, de lo social.
¿Consideras que debería hacerse al
menos alguna diferenciación entre las drogas duras
y las drogas blandas?
Yo encuentro que ésa es una clasificación absurda
y anti científica. Y nuevamente ese es otro debate
que ha sido muy mal manejado, muy mal fundamentado, sin conocimientos
técnicos y científicos sólidos, más
bien desde un discurso anecdótico. La diferenciación
de las drogas duras y las drogas blandas lo que hace es tratar
de plantear que hay algunas que provocan dependencia física
y otras que no producen dependencia física y por lo
tanto las verdaderamente peligrosas son las que producen dependencia
física. Sin embargo cuando tú te vas hoy día
a los antecedentes de fondo, te das cuenta de que la gran
dificultad con el tema drogas, no viene de aquellas personas
que han generado un vínculo de dependencia física
con la sustancia, sino que viene de aquellas personas que
han generado un vínculo existencial con la droga. La
gran dificultad de la rehabilitación no consiste en
que la persona rompa con el círculo de abstinencia,
que son estos síntomas adversos que se producen cuando
la persona no consume droga. Y que son, en el caso del alcohol,
nauseas, vómitos, temblores, fiebre alta, diarrea.
Entonces se dice “logramos quebrar esta sintomatología
propia del síndrome de abstinencia entonces ya no tenemos
dependencia física y el problema está resuelto”.
Falso. Absolutamente falso. Por lo tanto esto de las drogas
duras y las drogas blandas es un falso debate y nuevamente
nos impide entender en profundidad qué es lo que efectivamente
debe dar cuenta el debate de las drogas hoy día. Hay
muchas personas que sin tener construido ningún tipo
de vínculo físico, en el sentido de que si tú
lo mantienes abstinente de esa sustancia durante un período
prolongado no aparece ninguna sintomatología adversa,
sin embargo es una persona que encontró desde el punto
de vista sicológico emocional y existencial incluso,
unas compensaciones, y más aún unas compensaciones
y unas respuestas tan fundamentales en esa experiencia que
no está dispuesto a dejar de consumir esa droga, y
no por razones físicas ni sicológicas. Entonces
nuevamente lo duro y lo blando primero a mí no me gusta.
Creo que confunde el debate, lo simplifica, lo hace muy burdo,
muy básico, cuando la verdad es que el debate es mucho
más complejo que eso.
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