
Ahora, en el tema droga, yo diría que está adquiriendo
otro tipo de ribetes, porque no solamente se vincula con la
salud de las personas, sino que también tienen una
directa incidencia en seguridad ciudadana. Porque un porcentaje
bastante alto de quienes son adictos, paralelamente cometen
delitos, tanto para conseguir la droga como bajo los efectos
de ella.
Además tiene un gran efecto sobre la deserción
escolar. Un 25% de la deserción escolar hoy día
en Chile se produce por el tema de la droga.
¿Pero no cree que la criminalidad asociada
a las drogas no tiene más que ver con drogas como el
alcohol, o la pasta base, o la cocaína, etc?
En absoluto. En la Corporación, el 53% de quienes ingresan
a rehabilitarse han cometido delitos. Y también tenemos
el efecto de que cuando tú rehabilitas, te das cuenta
de cómo baja el tema de la criminalidad.
¿No considera ilógico que la ley permita
el consumo personal en el ámbito privado, pero que
se prohíba el cultivo? ¿No es una forma de incentivar
el tráfico?
Esa es una conversación que está pendiente y
que se dio durante el debate de esta nueva ley. Porque evidentemente
había que entregar ciertas señales. Pero no
se entregaron.
¿A qué tipo de señales se refiere?
Por lo mismo que estás diciendo. Si el consumo te provoca
este tipo de efectos sobre la salud de las personas, sobre
la seguridad ciudadana y la deserción escolar, evidentemente
que en el consumo privado está la alternativa de poder
entregar ciertas señales de sanción. Y eso fue
objeto de discusión.
¿Se refiere a penalizar el consumo privado?
Claro. Pero no se llegó a ese límite, porque
básicamente el criterio que se estableció fue
que se sancionaba cuando el consumo tenía cierta connotación
pública, es decir cuando se consume concertadamente
con otras personas, o bien el consumo en lugares públicos.
Entonces al final mayoritariamente se optó por sancionar
el consumo en la medida que tenga alguna connotación
pública.
¿Usted estaría de acuerdo en penalizar
el consumo privado también?
Tengo mis serias dudas.
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