Ir al inicio
 

- Paz Ciudadana
- Conace
- Corporación Esperanza
- Instituto para el estudio de las adicciones

- Instituto Nacional sobre el abuso de drogas
- Comisión Interamericana para el control del abuso de drogas
- Instituto Nacional para el abuso de drogas (EE.UU)
- Observatorio de drogas de la comunidad europea
- Comisión Interamericana para el control del abuso de drogas
- Centro para la Investigación en Abuso de Sustancias
- La biblioteca antiprohibicionista
- High Times
- Over Grow
- Revista Cáñamo (edición chilena)
- Amigos del Cannabis
- Cannabis Cultura


En el mismo artículo, Cebrian explica también que los
productores de algodón vieron en el cáñamo un fuerte
competidor en el área textil. Por lo mismo, la poderosa
industria algodonera estadounidense de principios del siglo pasado, habría desarrollado una fuerte campaña con la que intentó satanizar el consumo de cáñamo, para de esta manera evitar su cultivo.

Buena parte de este crédito se lo lleva también Hamilton Wright , magnate y terrateniente estadounidense, quien supo encausar el clamor de influyentes grupos conservadores de ese país, que se habían propuesto barrer con cualquier atisbo de “lujuria y fornicación” (fumar marihuana para estos grupos sería una manifestación de la lujuria) en todo el territorio.
Wright era dueño de grandes extensiones de territorio cercanos a la frontera de Estados Unidos con México. Territorios que lentamente fueron siendo ocupados por inmigrantes ilegales mexicanos.

Fue éste el principal motivo que tuvo el magnate norteamericano para lanzarse en picada contra los inmigrantes a quienes acusó de ser consumidores habituales de marihuana, la cual les habría provocado aterradores efectos. Según Wright , bajo su influjo, los inmigrantes se convertían en seres desquiciados, ultraviolentos, prácticamente unos gorilas feroces e incontrolables.

Dicha acusación fue favorablemente acogida por los grupos ultraconservadores (La liga antialcohólica, La Sociedad para la supresión del vicio y la Antisaloon League entre otras agrupaciones de la época), quienes ejercieron una fuerte presión a nivel legislativo, lo que derivaría finalmente en una legislación que prohibiría el cultivo, porte y consumo de marihuana en Estados Unidos, a partir de 1937.

¿Y cómo andamos por casa?

Fue nada menos que el propio Cristóbal Colón quien, según diversas fuentes, habría traído consigo toneladas de cáñamo en uno de sus viajes al nuevo mundo. Ya sea en forma de cuerdas, redes, velas y otros útiles navales. El mismo Colón habría introducido también el cáñamo en forma de papel (donde dejaba constancia de sus expediciones) y según se dice, el navegante genovés habría traído consigo también semillas de plantas índicas.

Otra de las teorías que se manejan, es que la hierba habría sido traído a América por los esclavos negros que trajeron los conquistadores a esta parte del globo.