
1. La marihuana no hace daño permanente al
organismo.
Falso. Algunos de los efectos de la marihuana pueden ser permanentes.
El humo de la marihuana contiene monóxido de carbono
y alquitrán y produce el mismo tipo de problemas que
fumar cigarrillos.
2. La marihuana altera la memoria en el corto plazo,
así como el sentido del tiempo. También reduce
la habilidad de realizar tareas que requieran concentración,
reacciones rápidas y coordinación.
Verdadero.
3. La marihuana por ser una planta es una droga inofensiva
Falso. Inicialmente, en dosis bajas, puede producir sensaciones
placenteras de calma y bienestar, aumento del apetito, locuacidad
e hilaridad. Pero también puede provocar taquicardia,
enrojecimiento de los ojos, pérdida de la memoria a
corto plazo, entre otros.
En dosis altas puede causar confusión, letargo, estados
de pánico, percepción alterada de la realidad.
Su consumo frecuente puede incidir en alteraciones de la memoria
a corto plazo, la capacidad de razonamiento, atención
y aprendizaje, provocando un adormecimiento de los sentidos
y la capacidad de reacción.

4. La marihuana no produce problemas por fumarla
Falso. La marihuana produce dependencia, es decir, la persona
que la consume frecuentemente necesita la droga para sentir,
funcionar o realizar ciertas actividades. La marihuana puede
producir dependencia, y puede producir efectos colaterales
riesgosos y/o dañinos, en distintos sistemas del cuerpo
humano (respiratorio, cardiovascular, sistema nervioso central
y otros).
5. La marihuana no afecta el corazón
Falso. La marihuana puede acelerar el ritmo cardíaco
(taquicardia) hasta en un 50% de su ritmo normal, y puede
causar dolor en el pecho en individuos que tienen problemas
cardiovasculares.
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