La festividad de la Inmaculada Concepción, conocida también como la Purísima,
se celebra el 8 de diciembre. Éste es un día de precepto para los católicos,
razón por la cual se celebrarán misas en todas las parroquias y capillas de
la Arquidiócesis de Santiago en los horarios
normales.
El dogma de la Inmaculada Concepción se estableció el 8 de diciembre de 1854, cuando el Papa Pío IX afirmó en la Bula "Ineffabilis Deus".
En 1830 la Iglesia estimó necesario definir el misterio de la Inmaculada Concepción y fue el Papa Pío XI quien proclamó solemnemente esta verdad e instauró el 8 de diciembre para su celebración.
Así se instituyó que María "por un privilegio único, fue preservada de la mancha (el pecado) original desde el primer instante de su concepción".
Veinticinco años después, el Papa León XIII elevó la fiesta a la máxima categoría litúrgica.
Con la fiesta de la Inmaculada Concepción culmina el rezo del Mes
de María, tradición religiosa muy presente en nuestro país.
