Fundador y ex presidente del Partido Nacional, Sergio Onofre Jarpa fue embajador de Chile en Colombia y Argentina. Fue ministro del Interior durante el régimen militar de Augusto Pinochet y fue presidente de Renovación Nacional en dos períodos.

Tenía treinta años menos. Estaba con mi señora y mis hijos. Mi hijo menor estaba en la Marina en Escocia y el segundo estaba interno en el colegio. Los dos más chicos estaban en la casa.

Todos sabíamos que el país llegaba al fondo del pozo con el desorden generalizado que había y la escasez de alimentos. Y se veía que en cualquier momento iba a venir alguna reacción o nos íbamos derechamente a la órbita soviética.

Yo ponía la radio temprano para saber las noticias y ese día la misma radio Agricultura empezó a informar lo que estaba pasando en el centro. Francisco Hernández, el periodista, decía lo que estaba ocurriendo, que andaban tanquetas de Carabineros en el centro, que estaban cerrando las calles, que estaban apareciendo tropas del Ejército y yo me fui caminando porque vivía por ahí, en Pedro Valdivia, hasta la radio Minería y me quedé ahí escuchando informaciones. Estuve como hasta las cuatro de la tarde en la radio con un grupo de amigos y los periodistas, y después me fui a mi casa a esperar el fin de la jornada y que hubiera noticias oficiales de lo que había ocurrido.

Luego llegaron a mi casa unos militares a pedir permiso para subirse al techo porque desde ahí tenían la posibilidad de ver lo que ocurría en la embajada de Cuba. En la noche se veía cómo disparaban con trazadoras y ametralladoras. Entonces los soldados de acá les contestaban. Pero eran más bien disparos a la bandada, no hubo ningún herido y creo que en la embajada de Cuba tampoco.

Eso se observaba desde el techo de la casa y ninguno de nosotros se fue a subir para mirar. Pero no pasaba nada extraordinario. Claro, no todos los días hay un pronunciamiento militar, pero dentro del pronunciamiento en el que los civiles no tuvieron mayor participación, las cosas se fueron ordenando ese mismo día.

La preocupación por la situación del país venía de antes. Había enfrentamientos todos los días en las calles. A mi hija la detuvieron cuando un día iba camino al colegio porque hizo unas morisquetas al cruzarse con un auto del gobierno. Y entonces aparecieron unos automóviles Fiat, dos o tres, la hicieron parar el auto, la hicieron bajarse y allanaron el vehículo por si habían armas. En la radio informaron que habían detenido a una mujer agente y provocadora.

Nosotros no celebramos el 11, pero estábamos mucho más tranquilos. Creo que todos los chilenos que tenían una vida tan distorsionada por los acontecimientos entraron en un clima de tranquilidad. Esa noche dormimos sin problemas a pesar de que la embajada de Cuba no se desocupó hasta el día siguiente, así es que se sintieron algunos disparos.
Fotorama
Sergio Onofre Jarpa
Ex senador RN
       
 
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