En ese momento tenía seis años y estaba en el Colegio Latinoamericano que quedaba en Pedro de Valdivia. Actualmente es la líder del grupo "Javiera y los Imposibles".

Nos fueron a buscar a mí y a mi hermano Ángel de nueve años. Creo que fue mi mamá. Me acuerdo que pasaban tanquetas, que pasaban camiones con soldados, me acuerdo de haber estado mirando por la reja con mis compañeros de colegio. Era muy chica ya que estaba en Kinder.

Estábamos con toda la familia encerrados en la casa esperando noticias de qué estaba pasando en general y en La Moneda. Estaba mi mamá, debe haber estado mi papá también, mis hermanas mayores, la Paula y la Claudia, en esa época tienen que haber tenido 20, y sus pololos, la mayoría de la familia. Probablemente tienen que haber habido un par de amigos de mi papá que estaban ahí reunidos con nosotros. No tengo muy claro si todo esto fue el mismo día, pero sí era los días que siguieron al golpe militar.

Yo sí sabía lo que había pasado ese día, en cuanto a: que se había muerto Allende, que los militares habían dado un golpe de estado y que era terrible lo que estaba pasando para nosotros, que estábamos en el bando de las víctimas. Pero no tenía la percepción clara de lo que estaba pasando realmente, para nada, sin embargo, después me empezó a quedar más claro con todo el movimiento que hubo en mi casa. Comenzaron a haber más de un allanamiento. Entraban los militares de noche y yo me acuerdo que nosotros estábamos todo reunidos en una pieza. Entraban y revisaban todo, hasta mi casa de muñecas, con eso te digo todo. Levantaron el suelo de ella pensando que teníamos armas y lo único que había en mi casa era cultura, vida, libros, pero no había ningún extremista. Esto sucedió unas tres cuatro veces y como no eran los mismos se revisaba todo nuevamente. Me acuerdo de que quemaron discos en mi casa.

Lo recuerdo como una época de incertidumbre terrible porque mi papá estaba preso y con las noticias que había todos los días no era demasiado esperanzador. Nos vino toda una cosa nerviosa a mi hermano y a mí, como una alergia. Había un ambiente muy triste y de incertidumbre. Sin embargo, como éramos más chicos, creo que trataban de hacernos la cosa un poco más suave, pero no se podía. Nosotros veíamos que los adultos estaban todo el día llorando, sabían noticias, estábamos bien encerrados con la familia, protegiéndonos. No sabíamos muy bien de qué nos teníamos que proteger pero sabíamos que había que protegerse.

Tengo “borroneado” esa época, como que me empiezo a acordar más desde cuando nos fuimos al exilio, que fue en marzo del año siguiente. Lo que sí me acuerdo es que cuando mi papá estuvo en Chacabuco, nos fuimos a Isla Negra a esperar que saliera y estuvimos harto tiempo ahí viviendo, ahí llegó él de vuelta.

Estaba todo el día escuchando radio, con esa sensación de encierro y de ver que los adultos estaban todos desmoronados. Eso para un niño era terrible, como que toda la gente que, supuestamente, es protectora tuya estaba pésimo.

Nunca he reconstituido la historia con mi mamá de ese día puntual. Creo que los que vivimos así el golpe fue algo triste, de disolución de familia, de partir de Chile, a nadie le interesa reconstituir el día mismo. Los detalles los iba escuchando en algún momento de mi vida en distintas conversaciones. Uno iba armando su historia en la medida que iba pasando el tiempo. Sin embargo, en esa época había mucho miedo. La sensación era de inseguridad porque se supo que había muerto Víctor Jara. Mi papá era un folclorista, un músico, era lo mismo, ninguno de ellos era ni del MIR, ni un militante activo. Entonces si se supo que un músico podía morir así, que terrible era pensar cuál era la suerte que podía correr mi papá.

Tiene que haber sido una época triste, contradictoria, debe haber sido primavera. Yo me acuerdo que para mí fue como invierno.

En ese tiempo mi hermano Ángel y yo éramos tremendamente unidos, además que los grandes estaban ocupados haciendo otra cosa. Nosotros estuvimos mucho con mis hermanas y con amigos porque mi mamá estaba averiguando en el Estadio Nacional acerca de mi papá y haciendo gestiones. Nosotros pasamos a segundo plano, dejamos de ir al colegio, rarísimo…fueron como vacaciones adelantadas pero que las entendíamos como una situación de emergencia total. Nunca fue entendido como algo gracioso.
Fotorama
Javiera Parra
Cantante
       
 
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