Tenía 17 años en 1973. Actualmente vive en Chile y está completamente dedicado a su arte.

Ese día yo estaba listo para ir al colegio. Había sido una semana en la que hubo hartas protestas y huelgas, y no se sabía si iba a haber clases o no. De repente, estaba en el departamento con mi mamá, vivía ahí, ella me dice ‘no vaya a clases porque parece que hay un golpe de estado’. Escuché la radio y me impresioné cualquier cantidad. En mi casa mi mamá estaba media contenta y encontraba que era algo bueno que se hubiera terminado el gobierno de Allende. Me acuerdo que de ahí nos fuimos a la casa de mi hermana, y como que toda la familia encontraba que estaba muy bien lo que pasaba, te diría más bien había onda de festejo. Yo pensaba que no había otra solución para lo que estaba pasando en ese momento, pero cuando empezaron a pasar los aviones, yo me di cuenta que la cosa era en serio.

Ahora, todos mis amigos eran de izquierda, tenía puros compañeros del MIR porque estaba en el Manuel de Salas y a los pocos días me empiezan a llamar por teléfono y a contar cosas tremendas. También me impresionó mucho la muerte de Allende, no lo podía creer, fue muy fuerte, empezó a ser una cosa media terrible.

Me acuerdo que no hubo colegio durante varios días y después cuando volvimos, éste fue intervenido por los militares. Llegó un general al colegio, éramos niños por lo que era muy impresionante, y dijo: “Quien nada hace nada teme”. Y se llevaron preso a nuestros profesores al Estadio Nacional. Yo estaba ahí, los vi salir del colegio a todos y subirse arriba de una micro. Ahí, me quedó la escoba, realmente quedé destruido porque yo pensaba que el gobierno de Allende tenía que terminarse, pero no de esa forma. Ver a los profesores que habían sido gente fantástica y que los conocía de toda la vida, que se los llevaban como si fueran delincuentes en una micro, fue realmente horrible. Entonces tuve un montón de sentimientos súper encontrados y estaba muy complicado, quedé muy, muy impresionado. En ésa época fui presidente del colegio, y me acuerdo que había mucha gente que quería vengarse y acusar a profesores. Todas esas cosas a mi me parecían un horror. En ese momento no se podía hacer nada porque se disolvió inmediatamente el gobierno estudiantil, habían milicos en el colegio, y el director era un aviador retirado creo...

Esa tarde del 11 se puso a llover y yo salí andar en bicicleta. No pensé que iba a durar tanto, sino que iba a durar muy poco. Vivía al lado de la Escuela Militar y escuchaba balazos todo el día y toda la noche. Muchos compañeros se fueron, algunos amigos se exiliaron, parientes, padres de amigos, poco a poco unos se iba enterando de cosas. A pesar de que en esa época yo estaba a favor del golpe, me daba cuenta de lo que estaba pasando. Así que inmediatamente cuando vi la gravedad de la situación, cambié de opinión, sentí que era demasiado violento lo que estaba pasando, aunque para nosotros se había terminado una época muy crítica.

Se hablaba todo el día de este tema, a toda hora, en todo momento. En la medida en que se iba sabiendo las cosas cada vez era más horroroso y había más discusiones al interior de la familia. Gente que se ponía en contra, otra a favor, era realmente una cosa que se vivió al interior de todas partes. Los campos de detenidos los veías en televisión, el Estadio Nacional lleno de gente, hay que pensar que mis profesores estuvieron presos tres meses en el Estadio y no habían hecho nunca nada. Sentía mucha culpa, mucha culpa. Específicamente mi profesor jefe era una persona que queríamos mucho. Imagínate que teníamos los milicos dentro del colegio, estos tipos llegaron adentro del Liceo Manuel de Salas y entraron con metralletas, estuvieron el primer día cuando se llevaron los profesores pero después quedó el aviador retirado como director. Este ejemplo es para darse cuenta el nivel de control que había que hasta en un colegio pusieron a un militar.

Después me trasformé en un opositor absoluto al régimen e hice todo lo que pude. Fui a todas las marchas contra el gobierno de Pinochet. Mi madre siempre me preguntaba de adónde había salido tan bolchevique, es que en esa época todos los que no estuvieran a favor de Pinochet eran comunistas.

Fotorama
Samy Benmayor
Pintor
       
 
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