Amar a los alumnos
Elena Sánchez y Lucía Díaz, ambas profesoras de la Universidad Católica, lanzaron recién "Padre Alberto Hurtado. La riqueza de su pensamiento" (Ediciones de la Universidad Católica), que busca sistematizar y dar a conocer las ideas filosóficas del sacerdote en relación al hombre, los valores y la educación:
"Ésta es como la cara oculta del Padre Hurtado, porque casi todo el conocimiento que se tiene de él es por su labor social y el Hogar de Cristo. Esta otra medalla es justamente la fuente de donde fluye su pensamiento social", explica Elena Sánchez.
El religioso jesuita obtuvo el doctorado en Educación de la Universidad de Lovaina (Bélgica) con la tesis "El sistema pedagógico de Dewey ante las exigencias de la doctrina católica".
"En su época, John Dewey era mirado con temor por los católicos porque fue más bien un pensador agnóstico, pero el Padre Hurtado tomó los aspectos más rescatables de su metodología para renovar la educación chilena. Produjo una apertura importante, sin transar en lo fundamental", agrega Sánchez.
Lucía Díaz complementa: "En materias pedagógicas, fue un profundo buscador. Miró e innovó, pero con cautela. Quiso generar un cambio al interior de la educación tradicional, que los futuros alumnos tuvieran un sello distinto: que fueran artífices de su proceso".
"El que no es héroe no es hombre" es la cita textual del beato con la que se inicia el capítulo referido a su pensamiento axiológico. Alberto Hurtado agrega "que la gran crisis de nuestra nación es una crisis de valores morales".
Queda en evidencia el profundo conocimiento filosófico del futuro santo, poniendo en tela de juicio el materialismo, el nihilismo y el relativismo: "Jamás como ahora el mundo ha atravesado una tan dura prueba de sus valores espirituales. Lo que tiene de más grave nuestra época es su ideología. La verdad no interesa; lo que importa es su eficacia. La moral se confunde con la utilidad de un pueblo, de una raza, de una clase social".
El apartado consagrado a su pensamiento educacional también ofrece aristas innovadoras: "Importantísimo insistir en que para formar a los niños, antes que nada hay que amarlos... El profesor que se haya granjeado el amor de sus alumnos seguirá ejerciendo su influencia en el espíritu de estos aún después de que sus recuerdos y hasta su nombre hayan desaparecido de la memoria de ellos".