Entrevista con Lucía Bosé
"Ésta es una exposición de recuerdos
familiares"
Hace tres años que la actriz italiana
decidió juntar todos los regalos que el artista Pablo
Picasso le había hecho a ella, su entonces ex marido
el fallecido torero Luis Miguel Dominguín, y a sus
tres hijos, y creó la colección "Picasso.
Homenaje al torero" que se exhibirá en nuestro
país.
Los obsequios son fruto de una amistad
que la familia Dominguín Bosé mantuvo con el
artista desde el año 58 y que nació a partir
de la mutua afición por la tauromaquia. Mientras uno
la ejercía el otro encontró en ella su fuente
de inspiración.
Lucía Bosé, una extravagante
mujer que ya se cansó de dar explicaciones de porqué
lleva el pelo teñido de un azul furioso, junto a las
uñas de sus manos y sus pies, ha acompañado
esta muestra a diversos países de Europa y México,
"pero Chile es definitivamente el lugar más lejano
al cuál ha viajado esta colección".
¿Qué significaba
para el artista, Picasso, el mundo de la tauromaquia?
"Como artista el adoraba todo lo que era la tauromaquia.
Para él, ése era el verdadero arte: jugarse
la vida con un toro y no ponerse delante de un lienzo y pintar.
Los toreros eran como dioses para él. Yo veía
como miraba a Luis Miguel Dominguín, con una admiración
y pasión impresionante. Lo tocaba como si fuera, no
sé, una reliquia."
¿La amistad que se generó
entre Picasso y Dominguín nació de una admiración
mutua?
" Fue alrededor de la corrida. El torero toreaba en plazas
de Francia y Picasso lo iba a ver cada vez que podía.
Ahí nació esta amistad. De pintor a torero.
Es que hay que saber que en España era normal que una
persona sea aficionada a las corridas como pasa hoy con el
fútbol. Así como uno sigue los jugadores y clubes,
en la tauromaquia es igual."
¿Quién admiraba
más a quién? ¿El torero al artista o
al revés?
" Creo que más Picasso al torero, que el torero
a Picasso. Porque a Luis Miguel sí le gustaba la pintura
pero no tanto como la tauromaquia al pintor."
¿Conversaban sobre las
corridas cuando se juntaban?
"No. Nosotros salíamos a comer, nos íbamos
a Saint Tropez, a la playa… hacíamos vida normal.
No porque uno sea torero y el otro pintor uno ocupaba traje
de torero y el otro andaba con el pincel en la mano…
somos todos artistas y nos comprendíamos."
¿Cómo era compartir
con un artista como Pablo Picasso al que se le atribuye un
fuerte carisma?
"Bueno, es que es distinto conocer un genio que un amigo.
Y nosotros nos hemos tratados como amigos, no como Picasso
el pintor. Hay otra persona o críticos que a lo mejor
describen mucho mejor que yo cómo pintaba y cosas así.
Pero yo no soy ni una crítica ni nada y he tratado
a Pablo como un amigo. Entonces es otra cosa. Se da una relación
muy diferente."
Ésta es una muestra bastante
íntima. ¿Qué se puede esperar?
"Hay todo menos cuadros. Son dibujitos, objetos y cositas
que Picasso pintó a la niña, por ejemplo, o
a Miguel o a mí. Por lo que son cosas que tiene un
valor muy personal. Es una exposición de recuerdos
familiares. No son obras que uno pueda tasar y decir valen
no sé cuántos millones. No es eso, a lo mejor
ni si quiera tiene importancia, pero para mí sí
lo tiene porque, por el hecho de que esos trabajos se los
haya dedicado a mí o a mis niños, adquieren
un valor distinto."
¿Por eso dice que es un
Picasso más familiar?
"Sí, es un Picasso como para andar por casa, son
recuerdos y por eso es más familiar. Es muy particular
como exposición. Son cosas que teníamos en casa
y colgados por ahí y por allá. Además
de las fotografías como, por ejemplo, cuando Picasso
se viste de torero, o él con los niños. Esas
son cosas son bien bonitas."
¿Con qué obra de
esta muestra se siente más identificada o le despierta
más recuerdos?
"Todas. No puedo decir ésta es más importante
que la otra. Es como con los hijos. No se puede decir cuál
de los tres uno quiere más. Cada obra tiene su recuerdo,
al igual que con los hijos cada uno tiene su punto que más
le gusta."
Hay unos objetos que fueron concebidos
para el uso diario.
"Sí, los platos en los cuales yo he comido. Estaban
pensados para eso y yo los usaba como tal. Claro ahora me
los han quitado…"
¿Picasso era de obsequiarles
muchas cosas a sus amigos?
"Yo que sé. A nosotros nos ha regalado todas estas
cosas porque le apetecía. Cuando lo visitábamos
él llegaba y decía te voy a regalar esta litografía
o este plato y así. A los niños les hacían
cositas. En fin, eran todas cosas caseras."
¿Cómo nació
la idea de juntar las obras para exhibirlas?
"Creo que el arte no se puede esconder. Hay que enseñarlo
siempre, aunque sea un trozo de papel. Como teníamos
todo estos recuerdos en casa decidimos exhibirlos. Cuando
los reunimos, nos dimos cuenta que teníamos como unas
cincuenta piezas. Algunas pequeñas, otras más
grandes, también fotografías y así. Por
otra parte con esta exposición recaudo dinero para
poder mantener el Museo de Ángeles."
¿De qué se trata
el Museo de Ángeles?
"Eso es otra cosa, claro. No hay un museo como éste.
Hace cinco años que reúno pinturas y esculturas
contemporáneas de ángeles. Les he podido dar
la posibilidad a los pintores de retratar un ángel.
Hoy en día nadie pide un ángel, ni un santo.
Ni la iglesia lo hace."
¿Cree que a Picasso le
hubiera encantado esta idea del Museo?
" Creo que sí, porque en el fondo, no sé,
a él le gustaban mucho los ángeles. No sé
si los ha pintado, no creo, pero le hubiera gustado seguro."
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