Pablo Picasso
Un genio de la pintura
Pablo Ruiz Picasso es, sin lugar a dudas,
uno de los artistas más destacados del siglo XX. Nacido
en Málaga, España, en 1881 dejó entrever
su talento a temprana edad. A los 10 años realizó
sus primeras pinturas y a los 15 ingresó en la Escuela
de Bellas Artes de Barcelona.
En
los inicios del siglo pasado, Pablo Picasso (que adoptó
el apellido de la madre) comenzó a viajar a París,
hasta establecerse definitivamente allí en 1904. Fue
en la ciudad de las luces donde se consolidó como artista
codeándose con la vanguardia pictórica del momento.
Resumir la persona, vida y obra de este
artista español en unos párrafos, es no hacerle
justicia. Pablo Picasso se destacó como un artista
versátil que no dudó en entrar en terreno desconocido
a la hora de crear llegando a revolucionar la pintura del
siglo XX.
El trabajo de Picasso tuvo etapas marcadas
que se diferenciaban tanto por el estilo, como por los colores
y motivos, y es posible catalogar su obras según éstas.
Sus primeros trabajos estuvieron marcados por impresiones
cotidianas e influenciadas por artistas como Paul Gauguin,
Edgar Degas y Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec.
Más adelante, llegó el
llamado "periodo azul", porque fue justamente este
tono el que predominaba en su paleta. Sus pinturas giraban
alrededor de la miseria humana, representada por trabajadores
extenuados, mendigos, alcohólicos y prostitutas.
Luego de entablar una relación
con su primera pareja estable, Fernande Olivier, los colores
de sus cuadros cambiaron a rosado por lo que los años
alrededor de 1904 se conocen como el "periodo rosa".
También la fuente de inspiración pasó
a ser otra. El mundo circense fue retratado una y otra vez
por Picasso.
El año 1906 el trabajo del artista
español sufre un nuevo vuelco y se puede apreciar la
influencia del arte griego, ibérico y africano. La
verdadera consolidación como artista se dio dos años
más tarde cuando Picasso, junto a Georges Braque, comenzó
a incursionar, entre los años 1908 – 1916, en
el estilo que lo hizo famoso: el cubismo.
Inspirado por Paul Cézanne, empezó
a trabajar la descomposición de los objetos y formas,
como instrumentos musicales, naturalezas muertas y retratos
de sus amigos.
Luego vino el periodo clásico
o grecorromano (1917 – 1927), donde Picasso volvió
al arte más tradicional; seguido por la época
surrealista (1928 – 1932) que estuvo marcada por representaciones
distorsionadas que evocaban a la mitología; para luego
pasar a la época expresionista. Es ahí cuando
nace el "Guernica" (1937), el gran mural considerado
como una de las obras artísticas individuales más
importante del siglo XX.
Durante el último período
de Picasso las obras estuvieron basadas en maestros del pasado
como Diego Velásquez, Gustabo Delacroix y Eduerdo Manet.
Otra de las características de
Picasso es que no fue un artista que se limitó a uno
sólo soporte, técnica o estilo. Entre su amplia
obra hay collages, grabados, dibujos, esculturas y cerámica,
entre otros. Lo mismo pasó con las temáticas
abordadas en sus obras aunque la que predominó por
sobre todas fue la tauromaquia. El sueño frustrado
de Pablo fue haber sido torero.
Sus amores sufrieron de la misma diversidad
que su proceso creativo. Luego de Olivier, Picasso se enamoró
de la bailarina rusa Olga Kokhlova con la que se casó
y tuvo a su único hijo legítimo, Pablo. En 1930
siguió Marie Thérèse Walter, con la que
tuvo a su hija Maya. Después tuvo una relación
con la pintora Françoise Gilot, con la que tuvo dos
hijos, Paloma y Claude. Su última compañera
fue Jacqueline Roque que conoció en 1953 y con la que
se casó en 1961.
A lo largo de toda su vida Pablo Picasso
expuso en innumerables ocasiones, pero la muestra más
destacada fue la que le dedicó el Louvre, en 1971,
con motivo del cumpleaños número 90 del artista.
Hasta ese momento el museo parisino no había expuesto
nunca la obra de un artista vivo. Picasso murió en
Francia el 3 de abril de 1973.
Arriba |