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Eva
DuarteMaría Eva Duarte, Eva Perón, o simplemente Evita. Mujer, esposa y figura que rompió todos los precedentes históricos y definió una modalidad política nunca vista hasta entonces. Esta mujer de pueblo que fue amada u odiada, sin términos medios, logró como ninguna otra convertirse en la mujer más influyente de la historia contemporánea de Argentina. Asimismo, esta pequeña Cenicienta, en su corta vida, pasó de la pobreza extrema al poder y la gloria. Tomás Eloy Martínez en su novela "Santa Evita" describe a Eva Duarte como "arbitraria, fanática, intolerante terrible: una dictadora, pero generosa con los pobres, hasta el punto de regalar todo lo que ella no había tenido. Colonias de veraneo, bicicletas, pelotas de fútbol, máquinas de coser... ¡Pero sobre todo, partidas de matrimonio! Casaba a la gente por obligación...". La historia de Eva María Ibarguren se inicia el 7 de mayo de 1919 en la Colonia Agrícola La Unión, cerca del pequeño poblado de Los Toldos, a unos 300 kilómetros al oeste de Buenos Aires. Se crió en el seno de una familia humilde, con un padre al cual casi no conoció y una madre que tuvo que cargar con la tarea de ser la segunda familia de un ganadero argentino. Juan Duarte, el padre, mantenía dos familias. Una familia legítima con tres hijos en la ciudad de Chivilcoy, y una ilegítima, compuesta por la madre de Evita, doña Juana Ibarguren, y cuatro hermanos: Blanca, Elisa, Juan y Erminda. Como
la menor de los hermanos, Evita nunca alcanzó a conocer a su padre
en profundidad, al punto que cuando éste murió, en 1926,
apenas tenía recuerdos de él. Prácticamente su vida
se había desarrollado en una vivienda muy pobre, en compañía
de su madre y sus hermanos y donde había muy pocos alicientes para
distraerse, al vivir casi en plena naturaleza.Tras la muerte del progenitor, la familia se trasladó a Junín, un pueblo bastante mayor en el que Eva pasaría de los 8 a los 15 años, donde se podía ir al único cine que había y donde se cuenta que se aficionó a seguir las trayectorias de las estrellas que se relataban en las revistas de la época. Sólo bastó esa pequeña aproximación con el mundo artístico para que Eva Duarte decidiera dedicar su vida a las tablas. El entorno ayudaba a eso. La monotonía de la vida de sus hermanos la hacían darse cuenta y aspirar a ser una persona famosa como actriz. Serían esos sueños, la pasión por el riesgo y la valentía propia la que, con sólo 16 años, la hicieran emigrar hacia la gran urbe, Buenos Aires, en busca de fama, enrolándose en una compañía de tangos. Mucho se ha escrito y filmado respecto de que Evita habría utilizado a los hombres para ir escalando puestos dentro del mundo artístico. Incluso sus enemigos más de alguna vez aseguraron que durante este difícil comienzo Evita se prostituyó. Sea como
sea, fueron años duros para Evita, quien se cuenta que no tenía
grandes dotes como actriz. Y teniendo en cuenta la época y el medio
ambiente de la farándula, quizás más de alguna vez
se encontró con situaciones en las que los hombres se quisieron
aprovechar de ella y viceversa.Al respecto, Eloy Martínez escribió: "Ella nunca fue amada; ella fue una mujer abusada. Cada vez que la pobre tenía que obtener un trabajo, debía pagar un peaje sexual". Sola, sin recursos ni educación, enfrentada a un mundo hostil y duro, cuyas reglas desconocía, Eva Duarte triunfó. Pero no fue en el teatro precisamente donde encontró la fama, sino en la radio. Es en este medio donde Evita llegó a ser conocida y admirada. Su voz era algo familiar dentro de los hogares argentinos. Un amor "casi" a primera vista Pero el destino le tenía trazado otro camino. En enero de 1944, Eva Duarte conoce al coronel Juan Domingo Perón en un festival que la comunidad artística realizaba en beneficio de las víctimas de un terremoto que había destruido la ciudad de San Juan pocos días antes. En esos días Perón estaba a cargo de la Secretaría de Trabajo y Previsión donde encontró, en las circunstancias del terremoto, el momento apropiado para ser más conocido por la gente como la persona que ayuda a los trabajadores. La relación entre ambos fue tan rápida como intensa. Simpatizaron al momento y empezaron una relación amistosa que pronto fue íntima debida a la compenetración de ambas personalidades. El coronel Perón, por aquel entonces viudo, no escondió en ningún momento su relación con la actriz de radio, con quien se presentaba en todas las reuniones. Sin embargo, esta amistad no era bien vista por algunos de los compañeros militares de alto rango, a quienes no terminaba de gustar la cada vez mayor relación de Evita con el mundo laboral, con los sindicatos. Al mes siguiente ya vivían juntos y dos años más tarde regularizarían la relación, contrayendo matrimonio en una ceremonia íntima y que no trascendió al público. Durante este período de su vida, Eva Duarte encontró su auténtica vocación, cuando conoció las teorías de Juan Perón y pudo ponerlas en práctica a su lado. Incluso muchos dicen que Evita llegó a ser más peronista que el propio Perón. Primera
dama argentinaSi bien haber conocido al general Perón le supuso poder conseguir ser actriz de cine, interviniendo en películas -algunas de las cuales no se llegaron a estrenar-, en seguida abandonó su carrera artística, tanto en la radio como en el cine para dedicarse a su labor como primera dama. Fue entonces cuando Eva Perón cambió el papel meramente pasivo de una primera dama por un rol activo, ayudando y colaborando con su marido en la difusión de sus ideas. De esta manera ayudó a organizar el movimiento de los trabajadores y consagró el derecho al voto de la mujer. Al igual que ganó incondicionales seguidores entre las clases populares, también ganó grandes enemigos, en su mayoría pertenecientes a la clase alta argentina. Eva se convirtió en un puente entre el pueblo y el gobierno, entre el pueblo y Perón y habiendo conocido ella en carne propia las dificultades de subsistir sin dinero, se interesó por conseguir ayudas para los más necesitados, para los que ella llamaba "sus descamisados" o sus "grasitas", que representaban a la parte más pobre de la población. En 1947 Eva Perón viaja a España enviada por el gobierno para ayudar a la Madre Patria que se encontraba muy mal económicamente. También visita Italia donde se reúne con el Papa Pío XII, Portugal y Francia. Se salta Inglaterra ante la negativa de la Familia Real de recibirla en el palacio de Buckingham. Pasa por Ginebra y, sintiéndose cansada, regresa pasando por Río de Janeiro, Montevideo y Buenos Aires donde es recibida con gran calor por Perón y todos sus seguidores. En septiembre
de 1947 se aprueba la ley 13.010 sobre los derechos cívicos de
la mujer y pocos días después se promulga la ley que otorga
el voto a las mujeres argentinas.En adelante, Eva se centralizó en la asistencia social. Fue entonces que creó la "Fundación Eva Perón", con la que puso en marcha hospitales, hogares para ancianos y madres solteras, dos policlínicos, escuelas, una ciudad infantil. Con una ayuda directa y solucionando los problemas que se le presentaban en plazos máximos de diez días, Eva Perón buscó socorrer a los más necesitados sin pasar por la burocracia. "Yo no hago otra cosa que devolver a los pobres lo que todos los demás les debemos, porque se lo habíamos quitado injustamente", decía Evita. Junto con dar el impulso para aprobar la ley de votación femenina, Eva Duarte de Perón creó una sección femenina del partido peronista, el Partido Peronista Femenino, donde Eva explicaba la doctrina, siempre inculcando el liderazgo de su esposo. Se inicia una leyenda En 1950, Eva Perón fue operada de apendicitis, intervención quirúrgica en la que se le detectó un cáncer de útero del que no quiso ser operada pues eso representaba tener que dejar de lado su intensa lucha en pro de los trabajadores. Pese a la enfermedad que llevaba consigo, Evita fue postulada a la vicepresidencia de la Argentina para el período 1952-1958. Sin embargo, y luego de un largo tira y afloja, la esposa de Perón comunicó por radio su decisión irrevocable y definitiva de renunciar a tal honor. Poco a poco, la luz que brilló durante 33 años en la vida de esta mujer se apagaba y daba paso al avance inexorable de una enfermedad que la carcomía por dentro, dejándola sin fuerzas para continuar la lucha por los más necesitados. El último trimestre de 1951, Perón supo la noticia de su inevitable muerte. Poco después se dio un comunicado oficial. Llegaba
a su fin la vida de quien ya en vida era una leyenda. Con sólo
33 años, el 26 de julio de 1952 a las 20:25 horas, murió
Eva Perón, en compañía de su marido, su familia y
parte del gobierno.El general siempre vio en Evita una mujer abnegada y sencilla. Tras su muerte y con un profundo dolor dijo: "Vino del pueblo y fue hacia el pueblo, dando su vida para llevar la felicidad a los niños y ancianos, a los humildes y a los esperanzados. Donde hubo una reivindicación que conquistar o un privilegio que abatir, allí estuvo sin cálculos ni vacilaciones, corazón firme y mano firme. Que su recuerdo no llegue envuelto en llanto sino en canciones de esperanza, mientras resuena su nombre para movilizar una juramentada voluntad argentina dispuesta a defender esta tierra y este pueblo que ella amó.". Bajo una intensa lluvia y un gran llanto colectivo, el pueblo recibió la noticia del deceso de quien para muchos era la única persona que se había interesado realmente por ellos. Un grupo de gente que escuchaba la noticia se dispersó en silencio, con el nombre de Evita en los labios. Algunos caminaban como autómatas, incrédulos, negando su muerte. Otros lloraban sin vergüenza, a gritos sofocados. La Confederación General del Trabajo (CGT) proclama a Evita esa misma noche "Mártir del Trabajo, única e imperecedera en el movimiento obrero de nuestra querida patria", declarando un paro por 48 horas en señal de duelo. El Gobierno, en tanto, dispuso suspender las actividades oficiales por dos días, y que la bandera fuese izada a media asta durante diez días. Este profundo dolor popular, que no sólo paralizó a un país entero sino que dejó a muchos con una fuerte sensación de desamparo, no la abandonó jamás;en especial en un velatorio que duró 14 días y con una fila humana de más de 30 cuadras. Desde la noche del deceso, en plazas, esquinas de barrio, pueblos y ciudades de todo el país, se levantaron pequeños altares con la imagen de Evita, adornada con un crespón negro. Allí se rezaba afanosamente de día y de noche por el descanso del alma de la difunta. Con la muerte de Eva terminaba el gobierno peronista, puesto que ella había sido el verdadero puente de plata entre Perón y su pueblo. Su ausencia hizo que el general perdiera contacto con el pueblo, con la realidad de lo que se vivía en Argentina. El cadáver de Eva Perón fue embalsamado por el Dr. Pedro Ara, famoso embalsamador español, quien hizo un primer trabajo durante toda una noche, recién muerta Eva y con permiso de Perón. El Dr. Ara dejó en las manos de Evita el rosario de plata y madreperla que le regaló el Papa Pío XII en su visita al Vaticano. Su cuerpo,
dentro de un ataúd con la tapa de cristal, fue depositado durante
unos días en el Ministerio de Trabajo. Más de dos millones
de personas desfilaron en menos de dos semanas para dar el último
adiós a la querida Evita.El 9 de agosto, antes de depositar el féretro en la cureña que lo trasladaría al Congreso Nacional, Juan Domingo Perón colocó en el pecho inmóvil de su esposa el escudo peronista de piedras preciosas que le había pertenecido. La cureña de dos metros de alto fue arrastrada por dirigentes gremiales y delegadas del Partido Justicialista. Más de dos millones de personas se agolparon en las calles por donde pasaba el cortejo fúnebre. Depositado en el Salón Justicialista del Congreso, el féretro permaneció allí 24 horas, para ser conducido luego a su último destino, el edificio de la Confederación General del Trabajo. Durante el golpe de Estado de 1955, se dijo que los restos de Eva Perón habían sido extraviados; tiempo después se sabría que estaban enterrados en una localidad cercana a Milán bajo nombre supuesto. En septiembre de 1971 el cuerpo de Eva Duarte fue finalmente restituido a Perón. En 1975, cuando Perón ya había muerto, su tercera esposa María Estela Martínez de Perón hizo trasladar los restos de Evita a Argentina. Hoy se encuentran en el cementerio del barrio Recoleta. Fuentes: http://humano.ya.com/flasheva/evape5.htm http://www.bbc.co.uk/spanish/seriemilenio09.htm http://www.clarin.com.ar/diario/especiales/Evita/ http://members.fortunecity.es/josefrig/adios.htm Libros recomendados Duarte, Erminda:"Mi hermana Evita", Editorial "Centro de Estudios Eva Perón", Buenos Aires, 1972. Dujovne Ortiz, Alicia:"Eva Perón, la biografía'', Editorial Aguilar. Lagomarsino de Guardo, Lilian: "Y ahora... hablo yo", Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1996. Navarro, Marysa:"Evita", Editorial Planeta, Buenos Aires, 1994 y 1997. Perón, Eva: "La razón de mi vida", Ediciones Peuser, Buenos Aires, 1951. Pichel, Vera:"Evita íntima", Editorial Planeta, Buenos Aires, 1993. Posse, Abel Posse:"La pasión según Eva", Editorial Emecé, Buenos Aires, 1995 |