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Gustavo
Martínez:
"El
Peronismo era como Boca Juniors"
Director del Centro de Estudios de Opinión Pública
del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile
y profesor de la Academia de Guerra del Ejército.
"No hay otro presidente en América Latina que haya tenido
tanto arrastre popular, tanta adhesión sentida de corazón
como Juan Domingo Perón. A mí me tocó por casualidad
estar en Argentina en dos momentos: cuando llega Perón en la
década de los 70 y el día en que muere. Me acuerdo que
aquella tarde salí a recorrer las calles y vi mucha gente con
un sentimiento muy profundo de dolor. Había muerto Juan Domingo
Perón".
¿Como definiría a este político?
Desde el punto de vista de su formación como político,
no era un hombre con los conocimientos propios de un gran estadista.
No sólo en materia de economía sino de relaciones exteriores.
Se forjaba ciertas ideas que configuraban su diagnóstico y era
difícil que las cambiara.
Era un hombre tal vez simple, inteligente, con una cultura política
un poco limitada pero con un tremendo sentido del poder. Creía
en la doctrina justicialista, pero también quería el poder
para sí mismo, lo que es propio de cualquier político.
Pero además de político, gobernaba como un militar
Claro. Él era un militar que aplicaba criterios castrenses
en la conducción política. Perón fortalece los
sindicatos, pero al mismo tiempo les introduce el control férreo
desde la presidencia de la República. Su esquema de relación
con los dirigentes sindicales de la CGT era el de un general que da
órdenes. Cuando quería enfrentar a algunos empresarios,
ordenaba que se hiciera una huelga, pero cuando había huelgas
autónomas, con significado político, Perón decía
"se acaba la huelga" y se acababa.
Manejaba a los medios de comunicación con una falta de escrúpulos
tremenda. Organizaba los sindicatos de locutores y les daba beneficios
de manera que cuando había noticias contrarias al régimen
éstos no las leían. Tenía cero tolerancia a la
crítica, tal vez por su procedencia militar.
¿Por eso era tan eficaz como gobernante?
Claro. Perón era muy eficaz para manejar el poder de
control de los medios de comunicación de masas y la oposición,
con un profundo espíritu antidemocrático.
Tenía una tremenda capacidad de apreciación para darse
cuenta del momento que vivía Argentina y de cómo podía
generar políticas de apoyo tras de sí, sobre todo en el
gobierno militar, en el cual sirvió como secretario del Trabajo.
Yo diría que era notable en eso. Porque cuando él llega
a un cargo anodino en la administración pública se da
cuenta de que no hay una legislación del trabajo y que se puede
hacer mucho por una masa que está disponible. Entonces él
genera una política conscientemente planificada para atraer a
esos sectores y genera una especie de desviación de la clase
obrera de su orientación natural, que es la izquierda marxista,
hacia un movimiento popular nacionalista como es el Justicialismo argentino.
¿Eso es lo más novedoso y distintivo de Perón
como gobernante?
Yo diría que sí. Lo importante es que él
incorpora a los sectores populares industriales urbanos a la vida política
de Argentina, los moviliza, los transforma en un actor político
revelante. Y todo haría pensar que si el peronismo no hubiera
existido y Perón no hubiera sido exitoso, esa clase obrera habría
terminado, al igual que la chilena, con fuertes adhesiones a los partidos
marxistas.
Entonces, ¿fue obra de él ese surgimiento del
hombre común o era un proceso que se venía gestando?
En el caso de la clase obrera es obra de él porque él
hace las transformaciones que establecen la legislación laboral,
crea los tribunales de Trabajo, le da un fuerte sentido organizativo.
Eso es Perón. Antes de él nada de eso existía.
¿De dónde alimentaba sus teorías, de qué
personajes?, ¿Mussolini?
No cabe duda de que el fascismo italiano ejerció una
poderosísima influencia en él. Pero como el fascismo perdió,
él se vio obligado a actuar dentro de estructuras políticas
democráticas, que ciertamente trató de alterar. Modificó
la Constitución política de 1853 para permitir su reelección
y manejó el poder sin un sentido colectivo, como el jefe que
impone y que tiene ciertos colaboradores a los cuales se les exige total
lealtad.
Pero no era de diagnósticos demasiado elaborados para apreciar
ciertas situaciones y eso se revela al momento de su caída porque
Perón empieza a dar palos de ciego, ve enemigos donde no hay.
Se equivoca en la apreciación de la magnitud de la amenaza y
termina cometiendo errores que llevan al golpe militar de septiembre
de 1955.
Más allá de las transformaciones sociales, Perón
tenía una personalidad especial que cautivaba a las masas y a
ciertos grupos que eran ajenos a la política. ¿Qué
características lo hacían tan magnético?
Los discursos de Perón eran muy bien estructurados,
en términos de mensajes simples pero potentes. Se movía
en un conjunto de ideas relativamente limitadas, que repetía
bien. En sus discursos, manejaba pocos mensajes expresados con una tremenda
emocionalidad y eso era muy atractivo para los sectores a los cuales
invocaba: las clases bajas, los sectores nacionalistas y también
las clases medias.
A Perón le preocupan esos sectores además del sostén
de la Iglesia Católica y de las Fuerzas Armadas. Para conseguir
el apoyo de la Iglesia, diseña políticas especiales para
ella. Le tira sus caramelos, que la Iglesia recibe gustosa, como la
instrucción religiosa obligatoria, la subvención de los
colegios católicos y la supresión de los prostíbulos.
En ese sentido, Perón tenía un sentido del poder tremendo.
Se daba cuenta qué quería cada persona.
De
dónde surge este "amor" por la clase obrera. ¿Es
por un cálculo político?
Él no era una persona de extracción social elevada,
Su padre era un pequeño agricultor, pero no propietario de tierras
sino un arrendatario agrícola.
Perón pertenecía al GOU (Grupo de Oficiales Unificados),
que era un grupo de amigos que se preocupaba de los problemas políticos.
Por lo tanto, él ya estaba en las preocupaciones de lo que había
que hacer con Argentina cuando llega a la Secretaría del Trabajo.
Y es probable que en ese minuto haya empezado a pensar en qué
debía hacer para lograr una política que sea positiva
para el gobierno militar y que pudiera beneficiarlo a sí mismo.
¿Qué errores cometió Perón y qué
factores incidieron en su salida abrupta de la segunda presidencia?
Porque en el segundo período su figura se había debilitado.
Perón nunca perdió el apoyo de la masa obrera
industrializada y supo mantenerla. La manejó muy inteligentemente
desde España. Lo que él perdió fue el apoyo de
la Iglesia por un enfrentamiento estúpido que tuvo, y el Ejército
porque trató de adoctrinarlo en la ideología justicialista.
Pidió una lealtad torpe. Además, hubo muchos retiros de
oficiales que no correspondían desde el punto de vista estrictamente
profesional porque en la lógica de Perón todos tenían
que ser peronistas.
Hace poco conversaba con un oficial argentino y me decía que
a su suegro lo habían echado del Ejército porque no tenía
la foto de Perón en su oficina. Perón había desarrollado
un servicio de inteligencia enorme. Eso provocó el enojo de muchos
militares.
Entonces ¿esos serían sus más grandes errores,
haber intentado adoctrinar al Ejército y haberse enemistado con
la Iglesia Católica?
Por supuesto, porque siguió contando con el apoyo de
la clase obrera organizada.
Yo diría que sus grandes errores fueron haber manejado una política
económica excesivamente populista sin criterios técnicos.
No olvidemos que estaba seguro que venía otra guerra. Gastó
plata que debió haber usado con más sabiduría y
Argentina desaprovechó la oportunidad para pegar el gran salto
industrial.
El otro error fue haber comprado conflictos gratuitos con dos de sus
tres grandes sustentos, la Iglesia Católica y las Fuerzas Armadas.
¿El autoritarismo de Perón no jugó en contra?
No, el autoritarismo fue generando malestares crecientes pero
limitados a la clase política, a ciertos dirigentes sindicales
que muchas veces se vieron pasados a llevar. Pero el factor decisivo
fue las Fuerzas Armadas. Si el día que cae Perón, hubiera
llamado a una votación, arrasa. Perón nunca perdió
una elección. Por eso es el político más asombroso
que ha tenido América Latina en términos de arrastre popular.
Es que el peronismo era como Boca Juniors.
¿Cuáles
fueron los logros de su administración?
Yo
creo que el gran logro político fue la incorporación de
la clase obrera como actor político significativo en Argentina.
El gran mérito de Perón fue haberle dado dignidad y poder
a la gente pobre.
Respecto de su conducción de la política económica,
habría que ser muy generoso para decir que fue buena. Sería
difícil reconocerle a Perón un gran mérito en la
recuperación de las riquezas básicas cuando tuvo un costo
económico tan exagerado. Es muy probable que Perón en
nuestros días no actuaría así porque fue fruto
de una época, hay que entenderlo de esa manera.
Perón era fanfarrón como persona. Probablemente pensaba
que con una Europa empobrecida después de la guerra, el primer
país del mundo era Estados Unidos, el segundo la Unión
Soviética y el tercero, Argentina.
¿Cómo
se explica que Perón haya gobernado en tres períodos a
través de elecciones populares cuando había mucha gente
que estaba en contra de su gobierno?
Es
que pasa lo siguiente: la clase obrera y los sectores populares de la
población eran más de la mitad de la población.
Bastaba con ellos. El peronismo se transformó para los sectores
populares argentinos en un mito. Durante las dos primeras administraciones
de Perón, la gente vivió una situación económica,
sobre todos los sectores populares, que nunca había tenido. Sueldos
más altos, mayor poder de compra, etc. Después, cuando
vinieron los gobiernos militares, se acabaron los recursos. Hubo que
reducir el gasto fiscal. Argentina empezó a vivir las vacas flacas.
De manera que esta época idílica que se tuvo en tiempos
de Perón se transformó en el mito de Perón. Nunca
se mencionó adecuadamente que esta situación que había
tenido Argentina por la acumulación de divisas generadas por
la guerra era fruto de una circunstancia especial. Para la mayoría
del pueblo era Perón con su sensibilidad por la clase obrera
la que le había dado eso.
Algunos
autores sostienen que Perón no hubiera sido lo que fue sin la
presencia de sus mujeres a su lado.
Eso
es una exageración, salvo el rol de Evita. Ella fue muy significativa
en la primera administración de Perón porque organizó
los famosos roperos del pueblo, la fundación Eva Perón,
que prestaba una labor de asistencia social muy importante en la Argentina.
A través de esta fundación, que tenía recursos
del Estado, regalaba ropa, medicina, calcetas y pelotas de fútbol.
Se preocupaba de que la gente recibiera asistencia en los hospitales.
Ella misma tuvo un rol muy importante en el control del sindicalismo.
Era su brazo derecho.
Además, era una mujer con un tremendo interés político
y fue decisiva en la liberación de Perón, cuando fue tomado
preso. Ella es la que se pone en contacto con los dirigentes sindicales
de la CGT y la que propone la movilización multitudinaria en
torno a la Plaza de Mayo.
Usted
dijo que el justicialismo se diluyó en el gobierno de Menem.
¿Por qué razón? ¿Por la política
económica neoliberal?
Por
la política neoliberal perdió la esencia del peronismo,
que por lo demás hoy día no tiene ningún sentido.
El partido se ha ido fracturando en distintas tendencias. Con Perón
tenía una ideología clara y definida. Era un movimiento
popular y nacional. En cambio, después de Perón se conservó
un cierto discurso de carácter populista, pero las políticas
de Menem nada tenían que ver con las de Perón. Y con esto
no estoy diciendo que las políticas de Perón fueran mejores.
Yo creo que las políticas económicas de Menem fueron mucho
más serias que las de Perón. Pero, la esencia del peronismo
es otra.
Es
decir, ya no va a haber ni hubo otro Juan Domingo Perón
No
va a haber en el peronismo. O sea, el partido podrá conservar
el nombre pero la esencia ideológica del peronismo no está
ni en Menem ni en Kirchner, ni en ningún otro. Porque no se puede
ser hoy día populista. Segundo, en una época de globalización,
el nacionalismo económico de Perón no tendría ningún
sentido. Un Perón de hoy no podría ser peronista ni hacer
políticas peronistas. Es que Perón es también fruto
de las circunstancias.
M. Bernardita Ocagavía
María Teresa Anguita
El Mercurio En Internet
18 de junio de 2004
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