|EMOL|El Mercurio|Las Últimas Noticias|La Segunda|Diarios Regionales|Avisos Económicos|


El cuento fracasó una vez más. Ella era demasiado independiente para aceptar ser la esposa sumisa y él hacía declaraciones que lo transformaban en rey, pero de las cavernas. “Yo creo en mis responsabilidades cavernícolas y que las mujeres deben cumplir la otra parte, de ser incondicionales al hombre”.

Así, la princesa se separó definitivamente en 1986, pero sólo de hecho. La nulidad llegó casi 20 años después, en septiembre del 2005. Durante años se especuló que ambos se pedían altas sumas de dineros por firmar los papeles, pero nunca despejaron los hechos.

De nuevo sola, Raquel no perdió las esperanzas de poder encontrar a su príncipe azul y en 1988 creyó hallarlo.

Hernán Calderón y Raquel Argandoña se conocieron en 1971 y nada pasó. Cinco años después, se reencontraron y tampoco sucedió nada. Pero algo cambió en la vista de ambos, porque en 1988 se enamoraron después de reencontrase cuando Raquel salía de una lavandería.
Foto Raquel Argandoña

La princesa que, no era legalmente soltera, se unió a un rey que ya tenía una primogénita con su primera mujer, Cecilia. La Argandoña, considerando su etapa, resolvió no quedarse atrás y se puso en campaña. En medio del proceso anunció con bombos y platillos que tendría un hijo “con o sin libreta” y al día siguiente perdió el empleo.

Pero el esfuerzo valió la pena y en 1991 dio a luz a una hija, que bautizó con el nombre de Raquel. Más que traer la felicidad a la relación, el embarazo generó un quiebre. Según Calderón la Argandoña sufrió una depresión post parto que motivó la separación de la pareja por siete meses en el año 93.

A pesar de que no lo había leído en ningún cuento de hadas, Raquel descubrió que los quiebres y las reconciliaciones son posibles. Juntos de nuevo, Argandoña le dio a Calderón su único hijo varón en 1997, Hernancito.

Con niños la cosa se puso un poco más difícil. En 1998 Raquel confesó: “A Hernán no le gusta que trabaje. Es un poco machista, le gusta que la mujer cuide la prole, que no deje de lado a mis hijos y que esté en la casa”. Si la Argandoña aguantó era porque reconocía, aunque con molestia, que había sido domada.

Raquel se interesó tanto por la actividad de su pareja, que también quiso trabajar en política. Lo que los unía fue lo que terminó dividiéndolos. No es que pensaran distinto, sino que la dedicación a sus carreras deterioró la relación.

La separación se conoció por los medios en mayo del 2003 cuando ambos llegaron hasta la 17ª comisaría de Las Condes para estampar denuncias por violencia sicológica. La pelea por la tuición de sus hijos tuvo varios capítulos, entre ellos, declaraciones de Raquel diciendo que por sobretodo era madre y que si tenía que viajar todos los días en bus desde su lugar de trabajo, la alcaldía de Pelarco, en la Séptima Región, para dormir por las noches con sus hijos, lo haría.

Después de muchos recursos e informaciones falsas divulgadas con intención, finalmente se produjo el desenlace: el padre se quedó con la tuición definitiva de los niños en julio del 2005.

En el intertanto, comenzaron a conocerse las razones verdaderas de la separación. Apareció en la prensa una fotografía de Raquel con ´Lolo´ Peña en Miami que fue enviada por mail a Loredana Perasso, la esposa italiana, del cantante chileno.

Aunque se apunta a Calderón, lo cierto es que ello y las declaraciones de Loredana, primero a revistas y después en Canal 13, confirmaron que los dos integrantes del programa juvenil de los ´70 habían reiniciado el romance.

Así, el 7 de marzo del 2003 ´Lolo´ Peña se reinstaló en su vida. Un par de cirugías y varias historias mal acabadas la diferenciaban de la niña que Oscar tuvo entre sus brazos a comienzo de la era hippie.

Aunque al principio lo negaron, después no tuvieron problemas en hacer pública la relación. Incluso Raquel decidió subvertir los roles en esta historia, transformando a su galán en el príncipe consorte que la acompañó en la alcaldía y en la campaña municipal por San Joaquín en el 2004.

En esa época se rumoreó que ella lo mantenía; pero Peña se encargó de desmentirlo detallando las posesiones que tenía en Italia. Después se comentó que Raquel había engañado a ´Lolo´ Peña con Ricardo Abumohor, pero el asunto no pasó a mayores porque Oscar declaró que confiaba en su pareja.

Paralelamente, Raquel resolvió escribir el epílogo de uno de sus capítulos inconclusos; concurrió el 19 de junio de ese año al programa "Vértigo" donde se reencontró con Salazar. Ambos se saludaron de beso y se portaron a la altura, pero no dieron pie para hablar de su nulidad pendiente. Después, un llamado de la princesa al piloto daría paso al proceso en tribunales.

En enero del 2005 todos los medios publicaban que Raquel se casaba con Oscar Peña, luego que ella lo declarará en Radio Agricultura. Entró al locutorio cuando Tomás Cox estaba en la mitad de su programa y frente a los micrófonos abiertos le dijo que se casaba y que quería que él organizara su matrimonio.

Pero boda no hubo, aunque a Raquel ganas no le faltan. Incluso en el 2004 aceptó darle la nulidad a Eliseo Salazar para quedar soltera y dar nuevamente el sí. Sin embargo, hay un obstáculo que aún no logra derribar: Oscar sigue legalmente casado con Loredana desde 1978 y parece no querer revertir esa situación. El lazo que Peña mantiene con su ex esposa ha sido motivo de peleas entre Raquel y ´Lolo´.

En junio del 2005 Raquel apareció en los medios asegurando que su relación había terminado porque se había cansado de esperar que ´Lolo´ enfrentara al dragón Perasso para poder estar juntos por siempre. Peña le restó importancia y dijo que las declaraciones de la Argandoña eran “arrebatos de niña mimada, caprichos de diva”. La rabieta pasó y la relación continuó.

La fantasía de Raquel se hizo realidad a fines del 2005 cuando Felipe Bianchi se transformó en hada madrina, aunque sin velo, y le dio la oportunidad de casarse en el programa ‘La última tentación’. La varita mágica de las jugarretas televisivas transformó a Gonzalo Cáceres en sacerdote y frente a todo Chile, Raquel y Oscar se convirtieron en marido y mujer.

Así, en papel de diario; con simulacros, personajes excéntricos e historias sin final feliz, Raquel Argandoña sigue escribiendo una extraña versión de los clásicos cuentos de hadas.

Pero todo cuento falso tiene que terminar. A fines de 2006, cuando Raquel vive su renacer en la tele, se difunde que Lolo Peña ha sido expulsado del departamento con todas sus pertenencias. Pasan semanas hasta que la diva reconoce el fin de la relación y Oscar se refugia en Italia.

A mediados de 2007 se produce el hecho del año. La animadora acepta un desafío de TVN y se junta con Eliseo Salazar, viajan al norte, participan de un rally y vuelven a ser amigos. Tanto, que se fotografian juntos para portadas de revistas, juegan al coqueteo y se declaran mucho cariño.

El año termina con el cumpleaños 50 de Raquel, al cual los tres galanes son invitados, pero ninguno llega.

2 1